“[…] La inteligencia del hombre tiene ante sí retos enormes, y la paz no es por sí sola la solución de todos los problemas. La paz es solo la condición primaria para poder volcar, consecuentemente, los colosales caudales de energía y recursos necesarios para que toda la humanidad, y no solo una parte de ella, pueda vivir en forma honorable, decente y decorosa.”
"La paz equivale a la lucha por el desarrollo, y no pueden haber paz ni desarrollo sin una era de cooperación en gran escala entre todas las naciones, con la premisa del respeto a la libre determinación de cada pueblo en cuanto a la selección del régimen social en el cual quiera vivir".
“La paz equivale a la lucha por el desarrollo, y no pueden haber paz ni desarrollo sin una era de cooperación en gran escala entre todas las naciones, con la premisa del respeto a la libre determinación de cada pueblo en cuanto a la selección del régimen social en el cual quiera vivir.”
“La carrera armamentista no solo pone en un serio peligro a la paz mundial, acrecentando los riesgos de que una guerra pueda conducir al fin de la humanidad, sino que crea circunstancias inestables y enrarecidas donde no es posible contrarrestar los trágicos y agobiantes problemas derivados del subdesarrollo, ni lograr tampoco avances en la conquista de los derechos y las reivindicaciones a que aspiran los trabajadores en los países industrializados”.
"Nosotros no somos una potencia mundial, somos un pequeño país y estamos dispuestos a hacer nuestra contribución a la paz; pero lo que nunca, jamás, renunciaremos es a nuestros principios, nunca, jamás, renunciaremos a nuestra dignidad, nunca, jamás, renunciaremos a nuestra ideología, a nuestra independencia.”
“Nosotros no somos una potencia mundial, somos un pequeño país y estamos dispuestos a hacer nuestra contribución a la paz; pero lo que nunca, jamás, renunciaremos es a nuestros principios, nunca, jamás, renunciaremos a nuestra dignidad, nunca, jamás, renunciaremos a nuestra ideología, a nuestra independencia”.
“(…) los países No Alineados continuarán avanzando en su irrenunciable papel como bastión de la paz, la independencia nacional y el desarrollo, fortalecerán su cohesión y su unidad, y seguirán cumpliendo con honor los difíciles deberes que les impone la dramática hora en que nos encontramos”.
“Jamás la causa palestina pareció más justa que en el contraste con la brutalidad repulsiva de sus adversarios. La humanidad no olvidará ni el heroísmo de los agredidos ni la barbarie de los agresores. Es dramático que el pueblo hebreo, que suscitó compasión y simpatías universales cuando Hitler amenazó con su exterminio, haya sido conducido por el sionismo a comprometerse en este insano genocidio. Se explica, por ello, que en el propio Israel haya surgido un clamor de paz y el reclamo de castigo para los responsables de aquellas matanzas”.
"(…) jamás se ha empleado un soldado, un policía o un bombero contra el pueblo. Porque el pueblo es la Revolución, y el pueblo con su inmenso poder se defiende a sí mismo, ¡Qué distinto el panorama que vemos en el ámbito de América y en gran parte del mundo, con obreros, campesinos, estudiantes y luchadores por los derechos civiles y por la paz, constantemente apaleados por la fuerza pública y reprimidos con perros, gases lacrimógenos, carros de bomberos, etcétera!"
"¿El mundo capitalista no nos muestra acaso, constantemente, la prueba de lo que allí sucede?"
"Sin duda, nuestras perspectivas futuras son brillantes, pero para ello hace falta paz. Y la paz está amenazada en el mundo y está amenazada en nuestra región."
"Nuestra patria no se negará nunca a trabajar por la paz, a discutir y resolver las diferencias mediante negociaciones, sin renunciar jamás a un átomo de su moral, su dignidad, su soberanía y sus principios. Nuestra patria no negará tampoco su cooperación a fórmulas que contribuyan a superar las tensiones en nuestra área y en el mundo. Consideramos un deber ineludible de todos los pueblos y sus estadistas luchar por el porvenir y la supervivencia de la humanidad, nunca antes tan mortalmente amenazada. Nosotros mismos necesitamos paz. La paz significa para nuestro pueblo un brillante y seguro porvenir. Pero la paz no se conquista con claudicaciones ni concesiones a la agresividad imperialista. Las concesiones al agresor solo estimulan sus morbosos designios y abren el camino al yugo, la opresión y la rendición."
“Creo que el esfuerzo de nuestro país, su firmeza, su serenidad, su valentía, su capacidad de organización, su fervor revolucionario y patriótico, han aumentado nuestras posibilidades de paz, cualquiera que sea la línea que se siga en Estados Unidos”.