“Somos, sencillamente, un pueblo que ha sabido estar a la altura del momento que vive, un pueblo que ha sabido estar a la altura de la obra que realiza, y un pueblo que cuando fue necesario pudo sacar de sí todo lo que tenía de heroico, todo lo que tenía de tenaz, todo lo que tenía de valiente, todo lo que tenía de noble, todo lo que tenía de bueno, para poder resistir todos los peligros y para poder enfrentarse a todas las eventualidades”.

“No estamos seguros, no podemos estar seguros de las cosas que puedan ocurrir en el orden de la política internacional, […]; no podemos estar seguros de los riesgos que todavía tengamos que correr, pero, sin embargo, nosotros estamos seguros de una cosa: que cualquiera que sea ese futuro, fácil o duro, la victoria será de nuestro pueblo.”

“Solo la Revolución pudo traer a nuestro país las condiciones mediante las cuales los privilegios desaparecieran, las oportunidades se presentaran con absoluta igualdad para todos aquellos que lleven dentro una inquietud, para todos aquellos que lleven dentro un propósito moral, para todos aquellos que lleven dentro el deseo de vivir siendo útiles y siendo dignos”.

“La oportunidad de una revolución no debe perderse; por eso, la Revolución debe edificar cuanto sea necesario sobre bases nuevas; la Revolución debe transformar todo lo que sea posible transformar”.

“Las cosas difíciles de la Revolución han parecido imposibles para los escépticos, y, sin embargo, los hechos han demostrado que nada es difícil; los hechos han demostrado que todo es posible”.

“¡Es deber del pueblo, es deber de la Revolución, es deber de la patria, abrirle paso a la inteligencia, abrirle oportunidad a la inteligencia, abrirle paso a la vocación, abrirle paso a la virtud y al mérito!”

“Cada obra de la Revolución muchas veces concita enemistades, pero también es muy cierto que cada obra de la Revolución, cada obra justa, profundiza el amor del pueblo hacia su Revolución; profundiza el fervor de los hombres y mujeres honestos de nuestro país, y afianza más la Revolución.”

“Batallas duras el pueblo de Cuba ha tenido que librar; a circunstancias difíciles el pueblo de Cuba ha tenido que enfrentarse más de una vez, y el pueblo de Cuba ha aprendido a librar batallas y a ganar batallas”.

“Un proceso revolucionario trata de alcanzar para un país el mayor avance, trata de alcanzar para un país toda la justicia posible. Detener el proceso revolucionario sería traicionar la Revolución; marcar límites en medio de un proceso revolucionario, es traicionar la Revolución; poner un límite al salto de un pueblo en la historia es traicionar a ese pueblo, es como frenar a un pueblo que marcha veloz hacia el futuro”.

“Esto que hemos hecho, ¡sabemos cómo defenderlo, tenemos armas con qué defenderlo y tenemos valor y decisión con qué defenderlo! Esto que hemos hecho, y este porvenir que estamos forjando para nuestro pueblo, ¡cuéstenos lo que nos cueste, sean cuales fueren las privaciones, las sabremos llevar adelante, como las saben llevar los pueblos cuando tienen dignidad!”

“[...]Nosotros no le decimos al pueblo: ¡cree! Le decimos: ¡lee! [...]”.

"Lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es que estemos aquí, lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba."