“Los pueblos son nuestros aliados; algún día los pueblos impondrán la amistad hacia nuestro país; algún día el propio pueblo norteamericano será aliado del pueblo de Cuba, algún día el pueblo norteamericano ajustará las cuentas con sus gobernantes imperialistas (….)”

“Sabemos que nada podrá doblegar a nuestro país; sabemos que nada podrá hacer mella en el espíritu de nuestra Revolución; sabemos que nada podrá hacer mella en la conciencia y en la voluntad de nuestro pueblo; sabemos que interpretamos el profundo sentimiento de dignidad de nuestros compatriotas, el espíritu rebelde de nuestro pueblo revolucionario; sabemos que interpretamos eso”.

"A nuestro pueblo no podrán derrotarlo de ninguna forma. Que únicamente barriendo del mapa a este país (APLAUSOS) podrán barrer la Revolución".

"(…) no me considero sino un aprendiz de revolucionario, pienso que el socialismo en un solo país puede ser construido; que el comunismo hasta cierto grado puede ser construido. Pero el comunismo, como fórmula de abundancia absoluta, no puede ser construido en un solo país en medio de un mundo subdesarrollado sin el riesgo de que, involuntariamente y sin quererlo, en años futuros pueblos inmensamente ricos se vean intercambiando y comerciando con pueblos inmensamente pobres. ¡Pueblos en el comunismo y pueblos en "taparrabos"!"

“Nuestro deporte, como todo lo de la Revolución, ha funcionado sobre bases morales, no sobre bases materiales, no sobre dinero; nosotros no tendríamos nunca palabras hipócritas para ganar atletas y trabajadores del atletismo ni dinero para hacerlo. Si fuera a base de dinero nosotros no podríamos tener el movimiento atlético que tenemos ni habríamos alcanzado las glorias que hemos logrado en estos años”.

“Los que cayeron y los que murieron, los que iniciaron el sendero de la Revolución lucharon para que la patria sea cada vez mejor, para que los hombres sean cada vez mejores, para que las generaciones sean cada vez superiores; lucharon para ser el escalón de un camino que no tiene fin”.

“(…) con la misma pasión que amamos nuestra libertad, con la misma pasión que amamos la obra de nuestra Revolución, odiamos a los que oprimen a los pueblos, a los que impiden a los demás pueblos realizar su obra, a los que esclavizan a los demás pueblos”.

“(…) nuestra libertad jamás será una libertad completa, jamás será una libertad cabal, mientras los demás pueblos no sean también libres; sabemos que en nuestra lucha con el imperialismo jamás podríamos salir victoriosos si no nos apoyamos en las fuerzas de todos los que luchan contra el imperialismo”.

“(…) el ejercicio del poder es una de las tareas más difíciles que los hombres puedan hacer, porque abusar del poder es lo más fácil, abusar del poder es lo más frecuente, abusar del poder lo han hecho muchos. Ejercer el poder con serenidad, con objetividad, con mesura, no han sido desgraciadamente muchos”.

“Nuestro deber de dirigentes de una Revolución, en una etapa inicial, es desarrollar ese espíritu de nuestro pueblo, su sentido de la critica, su capacidad de análisis sereno y objetivo; esas virtudes de nuestro pueblo que es nuestro deber señalar, que es nuestro deber acentuar, que es nuestro deber desarrollar. Y a esas virtudes no debemos renunciar jamás”.

“Los pueblos no creen ni pueden creer en la gente que se equivoque con frecuencia, los pueblos no creen ni pueden creer en gente ciega”.

“Nuestro deber es pensar, encontrarle soluciones a los problemas, profundizar en las dificultades, y resolver. Y cuando no podamos, y si no somos capaces, que nos cambien”.