“Nuestro pueblo será capaz de vencer cualquier obstáculo, cualquier dificultad; que nuestro pueblo será capaz de marchar adelante incontenible, será capaz de vencer sus propias debilidades, será capaz de vencer sus propios defectos, será capaz de vencer sus propios errores. Y un pueblo que es capaz de vencer sus propios defectos, sus propios errores; un pueblo que no teme a nada, un pueblo que no se doblega ante nada ni ante nadie, es y será siempre un pueblo invencible”.

“Aquí se puede hablar de patriotismo, aquí se puede hablar de firmeza, aquí se puede hablar de heroísmo, aquí se puede hablar de valentía, aquí se pueden desafiar todos los riesgos, todos los peligros, aquí se puede hablar de dificultades, como se puede hablar a lo largo y ancho de nuestra patria, sin temor a ninguna de ellas”.

"No puede haber desarrollo si no hay paz, ni puede haber paz si no hay desarrollo para la inmensa mayoría de los pueblos de la Tierra."

"La paz constituye uno de los deberes más sagrados de nuestro Movimiento. Nadie está exento de tal obligación. (…) que la lucha por la paz es tarea no solo de las grandes potencias, sino de todos los pueblos del mundo. La humanidad puede y debe ser capaz de imponer la paz. El Movimiento de Países No Alineados, con su inmenso prestigio y fuerza política, puede y debe hacer una contribución decisiva en esta dirección."

"A los pueblos del Tercer Mundo, nos corresponde lo peor de ambos dilemas: podemos ser barridos de la faz de la Tierra en una guerra de la cual no tengamos la menor responsabilidad y en la cual no tomemos parte alguna; podemos ser aplastados por el hambre y la miseria en virtud de un orden económico mundial que no fue creado por nosotros, y que surgió y se desarrolló a pesar de nosotros y contra nosotros."

“Veo a la prensa jugando un papel importantísimo en la elevación de la moral y en la preservación de todos los valores sagrados de nuestro pueblo, en la denuncia, en el combate, en la lucha contra todas las cosas mal hechas [...] Quién puede educar más que la prensa”.

“¡En las filas de nuestro pueblo revolucionario, que ha escrito páginas tan gloriosas en la historia de este hemisferio y en la historia de los pueblos del Tercer Mundo, no caben los derrotistas ni los pesimistas!”

"Creo que es difícil encontrar en la historia una página tan limpia en ese aspecto como las páginas de nuestra Revolución. Eso lo sabe todo nuestro pueblo. A algunos mentecatos o, a veces, hasta a gente de buena fe que preguntan, les digo: "Vayan por las calles y pregúntenles a los ciudadanos lo que pasa aquí; a los que combatieron en Girón y que actuaron allí, íntegros presentaron a los tribunales sin quitarles un pelo a casi 1 500 mercenarios, traidores vendidos al imperialismo yanki que se rindieron a nuestros combatientes." Y me pregunto qué otro país ha escrito página semejante en la historia de la lucha por la liberación y en la historia revolucionaria (…) No hay precedente en la historia del movimiento revolucionario de América Latina, de una conducta más intachable que la conducta de nuestro país."

"El país donde no ha habido jamás un desaparecido; el país donde no ha habido jamás un solo torturado, digan lo que digan infames y miserables agentes de la CIA. Porque, como he dicho en ocasiones el primero que no toleraría un caso de tortura es nuestro propio pueblo, y cuando por ahí se atreven a afirmar la canallesca calumnia de torturas en nuestras prisiones, lo que más nos indigna es el insulto a nuestro pueblo que ello conlleva, porque nuestro pueblo fue educado en la lucha revolucionaria y llevó a cabo la Revolución a base del respeto más absoluto a la dignidad humana y a la integridad del hombre. Por eso podemos decir que ni en la guerra, ni después de la guerra, jamás se dio el caso de un solo prisionero violentado físicamente."

"Al país que ha reducido la mortalidad infantil a menos de 15 por cada 1 000 nacidos vivos; al país que ha elevado la perspectiva de vida de toda la población a más de 74 años; al país que está llevando allí un médico al lado de cada familia; al país que ha construido miles de escuelas, policlínicos, hospitales; al país donde 300 000 personas llevan a cabo estudios superiores; al país que erradicó el juego, la prostitución, la mendicidad, la droga; al país que erradicó la miseria en el campo y en las ciudades; al país que no tiene villas miseria; al país que buscó empleo para todos los ciudadanos de su pueblo; el país que erradicó el analfabetismo y ha llevado los niveles de instrucción a un mínimo de nueve grados y, en muchos casos de 12 grados —cualquier visitante que hoy recorre nuestras fábricas le pregunta a cualquier trabajador, a cualquier joven trabajador, y lo más probable es que digan que tienen 12 grados; de cada diez, siete u ocho tienen 12 grados y los que menos tienen, tienen nueve grados—, presentarlo como caso de violación de los derechos humanos."

"Luchar por nuestro desarrollo es, pues, luchar por la paz y por el bienestar de todos los pueblos del mundo. Por ello nuestra consigna debe ser luchar sin descanso por nuestras justas y nobles reivindicaciones."

«Ha recibido mucha atención el deporte, es verdad. Eso formó parte también de nuestros programas y de nuestra política de desarrollar todas aquellas actividades que pudieran ser útiles al pueblo, saludables al pueblo...»