"Dejando de mencionar otros muchos acontecimientos inolvidables, en ninguna de las ocasiones mencionadas de nuestras luchas experimenté tan intensa emoción como cuando al abrirse la puerta del pequeño avión que los trajo de Estados Unidos, después de tantos meses de batallar sin tregua, vi emerger a las 7:53 de la tarde del 28 de junio las figuras de Juan Miguel y Elián. Un pequeño niño y un humilde padre cubano a quienes muy pocas personas conocían hace apenas unos meses, volvían convertidos en gigantes símbolos morales de nuestra patria".

“[…]¡cuán grande es nuestro pueblo, cuán invencible es una idea justa, cuán importante es creer en el hombre, cuán hermoso es luchar por grandes ideales, cuánta luz y felicidad puede emanar de un pequeño niño inocente para obsequiar al pueblo que estuvo dispuesto a morir por uno de sus más tiernos hijos!”

“Muchos esperaron en vano durante años la noticia de que la Revolución había dejado de existir. Nuestro pueblo resistió inconmovible. La proeza sin precedentes que fue capaz de realizar nos llena de legítimo orgullo. Nada impidió las extraordinarias conquistas sociales alcanzadas que hoy son objeto de admiración por todas las personas honestas del mundo. Nada impidió las páginas escritas con letras de oro en el libro de la historia del internacionalismo y la solidaridad entre los pueblos. Nada podrá borrar el ejemplo que hemos dado al mundo. Nuestros sentimientos patrióticos se han profundizado y nuestros sentimientos internacionalistas se han multiplicado al sembrarse en el alma del pueblo cubano la más hermosa de las ideas martianas, cuando afirmó que "patria es humanidad".

“El mundo, cada vez más y más ingobernable, luchará hasta que el hegemonismo y el avasallamiento de los pueblos sean totalmente insostenibles”.

“Del prestigio de la política imperial no quedará ni polvo. Denunciaremos y demoleremos sistemáticamente, una a una, su hipocresía y sus mentiras. Es evidente que no tienen siquiera idea de la clase de pueblo que se ha forjado en estos cuarenta años de Revolución.

Nuestro mensaje llegará a todos los rincones de la Tierra, y nuestra lucha será ejemplo. El mundo, cada vez más y más ingobernable, luchará hasta que el hegemonismo y el avasallamiento de los pueblos sean totalmente insostenibles.”

“La especie humana alcanzará su grado más alto de conciencia cuando cada pueblo sea capaz de sufrir como propio el dolor de los demás pueblos del mundo.”

“Si se concibe el bienestar del hombre como la suma de las riquezas materiales necesarias para una vida material decorosa, que se sabe en qué consisten, y la creación ilimitada de riquezas culturales y espirituales, pienso que esa es la única concepción que pueda abrirse paso hacia la idea racional de cómo debe ser el mundo del futuro”.

“A mí me parece que lo notable de la historia de nuestra Revolución es haber resistido todos esos intentos de destruirla, y, en ese sentido, aquel día en que se fundaron los Comités de Defensa de la Revolución fue un día verdaderamente histórico”.

“El período que hoy atravesamos y estamos superando en Cuba nos ha enseñado cuántas variantes son posibles en el desarrollo de la economía y en la solución de los problemas. Basta con que el Estado desempeñe su papel y haga prevalecer los intereses de la nación y del pueblo”.

“Nadie sabe lo que nuestro pueblo, cada vez más unido, más culto y más fuerte, es capaz de alcanzar. No descansaremos en nuestra heroica y digna lucha. Cumpliremos todos los objetivos que juramos en Baraguá. Ganaremos la épica batalla de ideas”.

"Aquellos que creen que cuando desaparezca un líder desaparece una revolución, han sido incapaces de comprender —y no sé si alguna vez lo comprenderán— algo que hace años dije: "Los hombres mueren, el Partido es inmortal." En este caso sería más correcto todavía decir: Los hombres mueren, los pueblos son inmortales (Aplausos). Las ideas de un hombre pueden desaparecer con él, lo que jamás puede ocurrir es que las ideas encarnadas en el alma y en el corazón de un pueblo puedan morir."

“La noble y extraordinaria idea de la solidaridad y el internacionalismo no existe en el mundo capitalista desarrollado y rico. Tales ideas solo pueden surgir del corazón de una sociedad que lucha por la hermandad entre los hombres y los pueblos, que lucha por la justicia en el mundo. Esa ha sido hasta hoy y será siempre nuestra conducta futura, porque confiamos en el pueblo”.