"...Cuba (...) relaciones de amistad con todos los países de América Latina y el Caribe, sean de izquierda o de derecha. Hace rato trazamos esa línea y no la cambiaremos; cualquier gestión en favor de la paz entre los pueblos estamos dispuestos a apoyarla. Es un terreno espinoso y difícil, pero perseveraremos en él."

“Usted acusa a los revolucionarios cubanos de ser torturadores. Lo exhorto seriamente a que presente uno solo de los más de mil prisioneros capturados en los combates de Playa Girón que haya sido torturado.  Yo estaba allí, no protegido en un lejano puesto general de mando. Capturé personalmente, con algunos ayudantes, numerosos prisioneros;  pasé delante de escuadras armadas, todavía ocultas tras la vegetación  del bosque, que se paralizaron por la presencia del Jefe de la Revolución en el lugar.  Lamento tener que mencionar esto, que puede parecer un autoelogio, lo cual sinceramente detesto.”

“Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes”.

“Más adelante pude alcanzar de nuevo el dominio total de mi mente, la posibilidad de leer y meditar mucho, obligado por el reposo. Me acompañaban las fuerzas físicas suficientes para escribir largas horas, las que compartía con la rehabilitación y los programas pertinentes de recuperación. Un elemental sentido común me indicaba que esa actividad estaba a mi alcance. Por otro lado me preocupó siempre, al hablar de mi salud, evitar ilusiones que en el caso de un desenlace adverso, traerían noticias traumáticas a nuestro pueblo en medio de la batalla. Prepararlo para mi ausencia, sicológica y políticamente, era mi primera obligación después de tantos años de lucha. Nunca dejé de señalar que se trataba de una recuperación no exenta de riesgos.”

“En este instante me dedico al adversario. Disfruté observando la posición embarazosa de todos los candidatos a Presidente de Estados Unidos. Se vieron obligados uno por uno a proclamar sus inmediatas exigencias a Cuba para no arriesgar un solo elector. Ni que yo fuera Premio Pulitzer interrogándolos en la CNN sobre los más delicados asuntos políticos e incluso personales, desde Las Vegas, donde reina la lógica del azar de las ruletas de juego y adonde hay que asistir humildemente si alguien aspira a Presidente. Medio siglo de bloqueo les parecía poco a los predilectos. ¡Cambio, cambio, cambio!, gritaban al unísono. Estoy de acuerdo, ¡cambio!, pero en Estados Unidos. Cuba cambió hace rato y seguirá su rumbo dialéctico.  ¡No regresar jamás al pasado!, exclama nuestro pueblo. ¡Anexión, anexión, anexión!, responde el adversario; es lo que en el fondo piensa cuando habla de cambio.”

“Hoy que todo está en riesgo, no nos convierte en beligerantes. Somos decididos partidarios de la unidad entre los pueblos de lo que Martí llamó Nuestra América”.

 

“¿Qué podrán esperar del imperio los pueblos de América Latina que aspiran al resguardo de la soberanía nacional? … ¿Puede ser o no sostenible semejante tiranía que tanto lesiona a la población del planeta?”

“El hecho real es que muy próximo al estallido de conflictos bélicos entre pueblos hermanos como consecuencia de las intrigas yanquis, allí quedó sellada la paz en lo inmediato y la conciencia de que no estamos obligados a guerras entre pueblos que comparten sólidos vínculos de hermandad[…] el imperialismo fue de todas formas el único perdedor.”

“Tuve el privilegio de escuchar importantes intervenciones de los invitados latinoamericanos y de otros países en el VII Encuentro Hemisférico de Lucha contra los TLC y por la Integración de los Pueblos. Les doy las gracias por sus palabras solidarias y me sumo a sus causas, que con tanto talento y coraje defienden. ¡Formar conciencia y mover políticamente a las masas es una gran consigna!”

“Los portaaviones y las bombas nucleares con que se amenaza a nuestros países sirven para sembrar el terror y la muerte, pero no para combatir el terrorismo y las actividades ilícitas.

Debieran servir también para avergonzar a los cómplices del imperio y multiplicar la solidaridad entre los pueblos.”

“Radio Martí, Televisión Martí y otras formas sofisticadas de agresión mediática son insultos al nombre del Apóstol de la Independencia, con lo que tratan de humillar al pueblo cubano y destruir su resistencia.

Un diluvio de discursos y mentiras se enfilan contra Cuba. Habla McCain, candidato de Bush a la Presidencia del imperio; habla el propio Bush. ¿Contra quién? Contra Martí. ¿En nombre de quién? De Martí.”

“¿Qué viene ocurriendo en los últimos tiempos? Enloquecen ante la indoblegable resistencia de nuestro pueblo y su avance modesto hacia un mundo más justo, pese a la desaparición del campo socialista y de la URSS.”