"No hay aquí, como en el mundo burgués, diferencias entre militares y civiles, blancos y negros, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, porque todos disfrutamos de iguales deberes y derechos. No hay tampoco, por fortuna, diferencias entre ricos y pobres, explotadores y explotados, poderosos y humildes, porque la Revolución liquidó el poder político de los burgueses y terratenientes para forjar el Estado de los trabajadores."

"La lucha por la paz y por un orden económico justo, por una solución adecuada a los agobiantes problemas que afectan a nuestros pueblos se convierte, a nuestro juicio, cada vez más, en la cuestión fundamental del Movimiento de Países No Alineados."

"Somos decididamente antimperialistas, anticolonialistas, antineocolonialistas, antirracistas, antisionistas, antifascistas, porque esos principios forman parte de nuestras concepciones y están en la esencia, el origen, la vida y la historia del Movimiento de los Países No Alineados desde su fundación."

"¿Por qué los racistas rhodesianos y sudafricanos pueden bombardear casi a diario, impunemente, a Mozambique, Zambia, Angola, Bostwana, asesinando a miles y miles de refugiados y a los propios ciudadanos de esos países? ¿Por qué los agresores sionistas pueden igualmente bombardear a diario los campamentos de refugiados palestinos y las poblaciones del Líbano? ¿Quién les ha dado ese derecho? ¿Quién les ha dado ese poder? ¿Por qué pueden usar las armas más sofisticadas de destrucción y muerte? ¿Quiénes las suministran? ¿No vemos acaso en ello una prueba irrefutable del papel agresivo del imperialismo y el tipo de orden y paz que desean para nuestros pueblos? ¿O es que cuando se mata un niño, un anciano, una mujer, un adulto negro, un palestino, un libanés, no se comete un crimen? ¿Se pueden diferenciar estos métodos y estas concepciones de la concepción y los métodos que practicó en su tiempo la Alemania fascista? Sin embargo, día a día, las noticias de actos genocidas de este tipo nos llegan en los cables, incluso a través de las agencias de prensa imperialistas, como si quisieran acostumbrarnos a la aceptación resignada y mansa de los hechos."

"Sudáfrica misma constituye el más bochornoso baldón para los pueblos del mundo. La dignidad humana se tiene que sentir ofendida por ese repugnante reducto del espíritu nazi-fascista que subsiste en el cono sur de África, donde 20 000 000 de africanos son oprimidos, explotados, discriminados y reprimidos por un puñado de fascistas. ¿Quién engendró semejante régimen? ¿Quiénes lo apoyan? Se dice que los racistas sudafricanos pueden incluso construir bombas atómicas. ¿Contra quién podrán usarlas? ¿Contra los guetos negros de Petroria? ¿Acaso servirán para impedir la justa e inevitable liberación del pueblo?"

"Hemos sido testigos de 10 años de maniobras, engaños y crímenes imperialistas en Zimbabwe. Seis millones de africanos viven allí oprimidos por una exigua minoría racista, fascista, arrogante, genocida."

"Cito en primer término al sufrido y valeroso pueblo palestino. Ningún despojo más brutal de los derechos a la paz y existencia de un pueblo se ha cometido en este siglo. Entiéndase bien que no somos fanáticos. El movimiento revolucionario se educó siempre en el odio a la discriminación racial y los pogromos de cualquier tipo, y desde el fondo de nuestras almas, repudiamos con todas nuestras fuerzas la despiadada persecución y el genocidio que en su tiempo desató el nazismo contra el pueblo hebreo. Pero no puedo recordar nada más parecido en nuestra historia contemporánea que el desalojo, persecución y genocidio que hoy realizan el imperialismo y el sionismo contra el pueblo palestino. Despojados de sus tierras, expulsados de su propia patria, dispersados por el mundo, perseguidos y asesinados, los heroicos palestinos constituyen un ejemplo impresionante de abnegación y patriotismo, y son el símbolo vivo del crimen más grande de nuestra época."

"(...) así, al iniciar la situación de África, y después de apreciar el avance registrado de la lucha de los pueblos africanos para su emancipación, los jefes de Estado o de Gobierno subrayaron como problema fundamental de la región, la necesidad de erradicar del continente, y en especial de Africa Meridional, el colonialismo, el racismo, la discriminación racial y el apartheid."

"Sólo la Revolución Socialista puede elevar a la mujer de su condición de esclava, de instrumento de placer, de víctima de todos los prejuicios, de cruel discriminación social en la sociedad de clases, a la plena igualdad, dignidad y oportunidad en el socialismo. Si aún no lo hemos logrado cabalmente, avanzamos por ese camino y con su propia lucha y la de todos los revolucionarios alcanzaremos esta histórica, justa e irrenunciable meta de nuestra Revolución. La Patria entera recibirá sus frutos. Es imprescindible para el futuro humano que la sociedad pueda disfrutar los beneficios que pueden ofrecerle la abnegación, espíritu de sacrificio, insuperable sentido de responsabilidad y toda la capacidad política, administrativa y humana de que la naturaleza dotó a la mujer."

"La Revolución erradicó la explotación de los menores y la discriminación en el empleo y el salario por motivo del color de la piel. La mujer, antes marginada, participa hoy en todos los sectores de la producción y los servicios (…)"

"(..) No hay que ser ricos —y nosotros no somos ricos—, no hay que ser un país desarrollado o superdesarrollado para poder resolver muchos de los problemas del hombre. Nosotros hemos resuelto la inmensa mayoría de esos problemas: la educación, la salud, la eliminación del desempleo, la discriminación racial, la desigualdad —no solo social, sino, además, la desigualdad con relación a la mujer— hemos erradicado todas aquellas lacras, los vicios, las drogas, la prostitución, la mendicidad, el juego, la explotación a que eran sometidos nuestros trabajadores y nuestros campesinos, ¡sin ser un país rico!, lo que demuestra que la sociedad humana cuenta hoy con posibilidades, aun sin ser rica, para resolver una gran parte de estos problemas que nosotros hemos resuelto."

“¡El futuro no pertenece a los reaccionarios, ni a los imperialistas, ni a los racistas, ni a los fascistas! ¡El futuro pertenece a la independencia de los pueblos, al progreso, a la paz, al socialismo y al internacionalismo!”