“Nosotros, como revolucionarios, tenemos que consagrarnos igual o más. Nosotros no lo hacemos por un sentimiento religioso, pero para nosotros la justicia es una religión; para nosotros la libertad, el bienestar de nuestros compatriotas es una religión, la independencia es una religión, la patria es religión. Es decir, todo, revolución, patria, independencia, justicia social, el socialismo es para nosotros como una religión. ”

"Creo que el respeto a los sentimientos religiosos no tiene que ver con una sola religión, tiene que ver con todas, tiene que ver con miles de millones de seres humanos, miles de millones."

"Los más fanáticos defensores y creyentes del mercado han terminado convirtiéndolo en una nueva religión.  Surge así la teología del mercado.  Sus académicos, más que científicos, son teólogos;  es para ellos una cuestión de fe.  Por respeto a las verdaderas religiones practicadas honestamente por miles de millones de personas en el mundo y a los verdaderos teólogos, podríamos sencillamente añadir  que la teología del mercado es sectaria, fundamentalista y antiecuménica".

"Su acusación contra los revolucionarios internacionalistas cubanos, utilizando el sobrenombre Fidel para identificar a uno de ellos capaz de “torturar a un prisionero hasta la muerte”, carece de la más mínima ética.

Me permito recordarle, señor McCain: Los mandamientos de la religión que usted practica prohíben la mentira. Los años de prisión y las heridas que recibió como consecuencia de sus ataques a Hanoi no lo excusan del deber moral de la verdad."

“Luchar por la paz es el deber más sagrado de todos los seres humanos, cualesquiera que sean sus religiones o país de nacimiento, el color de su piel, su edad adulta o su juventud”.

“Yo podría definir la Iglesia de la Liberación o la Teología de la Liberación, como un reencuentro del cristianismo con sus raíces, con su historia más hermosa, más atractiva, más heroica y más gloriosa (…)”

“Yo les recordaba a los obispos que si la Iglesia tiene misioneros, nosotros tenemos a los internacionalistas. Si ustedes aprecian ese espíritu de sacrificio y otros valores morales, esos son los valores que nosotros exaltamos, dignificamos, y tratamos de llevar a la conciencia de nuestros compatriotas”.

“(…) un verdadero marxista desconfiaría de un falso cristiano, y un verdadero cristiano desconfiaría de un falso marxista”.

“(…) se puede ser marxista sin dejar de ser cristiano y trabajar unido con el comunista marxista para transformar el mundo. Lo importante es que en ambos casos se trate de sinceros revolucionarios dispuestos a suprimir la explotación del hombre por el hombre y a luchar por la distribución justa de la riqueza social, la igualdad, la fraternidad y la dignidad de todos los seres humanos, es decir, ser portadores de la conciencia política, económica y social más avanzada, aunque se parta, en el caso de los cristianos, de una concepción religiosa”.

“Visitar Cuba se convierte, realmente, en una manifestación de independencia. Y, desde luego, sin duda de ninguna clase, nosotros tenemos al Vaticano como una institución o como un Estado con un alto concepto de la independencia, mas no por ello dejamos de apreciar la valentía que implica la visita a nuestro país”.

“(…) si el Che fuera católico, si el Che perteneciera a la Iglesia, tenía todas las virtudes para que hubieran hecho de él un santo”.

“Creo que el hombre también es hijo de la lucha, y las dificultades, los problemas, lo van labrando, como un tomo que labra un pedazo de material, más bien en este caso de materia y de espíritu, que puede ser un hombre”.