“Considero que en estos momentos la propaganda es vital; sin propaganda no hay movimiento de masa y sin movimiento de masas no hay revolución posible”.
"Esta vez no se frustrará la Revolución. Esta vez, por fortuna para Cuba, la Revolución llegará de verdad al poder".
"La Revolución empieza ahora; la Revolución no será una tarea fácil, la Revolución será una empresa dura y llena de peligros".
“El poder no ha sido fruto de la política, ha sido fruto del sacrificio de cientos y de miles de nuestros compañeros. No hay otro compromiso que con el pueblo y que, con la nación cubana. Llega al poder un hombre sin compromiso con nadie, sino con el pueblo exclusivamente”.
“La Revolución no se podrá hacer en un día pero tengan la seguridad de que la Revolución la hacemos, tengan la seguridad que la Revolución la hacemos, tengan la seguridad de que por primera vez, de verdad la república será enteramente libre, y el pueblo tendrá lo que merece”.
“La república no fue libre en 1895 y el sueño de los mambises se frustró a última hora; la Revolución no se realizó en 1933 y fue frustrada por los enemigos de ella. Esta vez la Revolución tiene al pueblo entero, tiene a todos los revolucionarios, tiene a los militantes honorables. ¡Es tan grande y tan incontenible su fuerza, que esta vez el triunfo está asegurado!”
"Nosotros tenemos una fuerza formidable, lo hemos demostrado, esa fuerza es la opinión pública. Una fuerza superior a las armas, superior a los tanques, superior a los cañones, superior a todo, porque esa fue la fuerza que derrotó a la tiranía, esa fue la fuerza en virtud de la cual fue posible el triunfo, esa es la fuerza que hemos movilizado contra la amenaza extranjera, esa es la fuerza que hemos movilizado contra la campaña de descrédito y de calumnia contra nuestra Revolución".
"No habría libertad segura, no habría derecho seguro, no habría esperanza alguna, si no se garantiza la fuerza armada del pueblo; y no sería correcto en este momento, después que se ha luchado tanto, abandonar nuestras obligaciones, las obligaciones contraídas durante más de dos años de guerra".
“La gloria de los revolucionarios, de todos los que han combatido, pertenece al pueblo y pertenece a la historia”.
"Para saber lo que el pueblo quiere, no hay más que venir a hablar con el pueblo, y esa será siempre nuestra línea de conducta; y el día en que yo no pueda pararme delante del pueblo, el día en que no pueda discutir con el pueblo, ese día para mí habrá terminado toda misión y toda función de carácter público".
"Todos los peligros que una revolución tiene en su camino los tendremos que afrontar, tal vez amenazas extranjeras, tal vez agresiones extranjeras; pero frente a todo ello, hay, sin embargo, una inconmovible fe; la fe que nace de dos cosas: de la confianza que tenemos en nosotros mismos y de la confianza que tenemos en nuestro pueblo".
"(...) el pueblo no se puede dormir sobre los laureles; que el camino que tenemos por delante es un camino largo y duro; que la Revolución en su etapa constructiva no será un paseo; que por delante tenemos muchos intereses creados; que toda obra justa encontrará resistencia(...) ".