“Los métodos de la Revolución son métodos verdaderamente revolucionarios, porque son métodos de pueblo y métodos de moral; son métodos de pueblo y métodos morales absolutamente”.
“La voluntad del pueblo es la que decide sobre sus destinos. Y solamente contará aquí la voz del pueblo, y se adoptarán las medidas de orden político que diga el pueblo que se adopten y cuando decida que haya que adoptarlas”.
“Hay que confiar en que la humanidad ha llegado a la etapa en que el hombre piensa. Hay que pensar en que se ha llegado a la etapa en que están siendo destruidos también los grandes monopolios de las opiniones públicas. Esos que se han adjudicado el privilegio de hacer creencias y de hacer opiniones en todo el mundo, esos también están viendo llegar el fin de su imperio como consecuencia de un hecho que es el despertar de la conciencia de los pueblos”.
“Cuba es un país al que hay que respetar, por un pueblo tan firme, tan valiente y tan unido como el que tiene; por un pueblo tan inteligente y por un pueblo tan entusiasta”.
“¡Con un pueblo así la Revolución jamás será vencida! ¡Con un pueblo así Cuba jamás volverá a ser esclava! ¡Con un pueblo así la Revolución alcanzará todas sus metas! ¡Con un pueblo así todas las leyes revolucionarias se cumplirán!”
“[...] la intriga vale tanto cuanto sea capaz de confundir, las campañas contrarrevolucionarias importan tanto cuanto sean capaces de confundir y desorientar; y mientras mayor sea la conciencia del pueblo, menos vale una mentira [...]”.
“La Revolución, sobre todo, vale por lo que significa de esperanza para los que nunca tuvieron esperanza, por lo que significa de atención y de recuerdo para los que siempre fueron olvidados; por lo que significa para el hombre, que lo ha redimido, que permite que hoy cualquier hombre humilde del pueblo no se sienta avergonzado de ser pobre, no se sienta avergonzado de ser humilde”.
“Los trabajadores todos son los aliados naturales de la Revolución; de las filas de los trabajadores tiene la Revolución que extraer a los mejores combatientes. Y nadie debe olvidarse la influencia que durante tantos años estuvieron ejerciendo esos intereses sobre nuestros trabajadores, la influencia que a través de la prensa, a través del cine, a través de la propaganda, a través de todos los medios posibles de divulgación estuvieron haciendo sobre los trabajadores. Porque, sencillamente, esa era una de las armas principales que usaban para mantenerlos confundidos, para mantenerlos divididos, para debilitar la fuerza de la clase”.
“La vida de la Revolución Cubana no es vida prestada, es vida que nació de la entraña de nuestro pueblo, vida que se alimenta de esa entraña de pueblo, vida vigorosa, vida indestructible; porque por encima de todos esos quehaceres yankis, por encima de todas esas maniobras, por encima de esos planes, hay una realidad viviente aquí, en nuestra isla, que para destruirla, ¡tienen que destruir la isla!”
“(…) el derecho a romper las cadenas es un derecho inmemorial de los hombres; el derecho a destruir la injusticia, el derecho a suprimir la explotación, es un derecho inmemorial de los hombres”.
“Cuando sepan la entereza con que los hijos de esta tierra defienden esta tierra, cuando sepan la firmeza con que los abanderados de la justicia defienden su causa, cuando sepan el honor con que los libertadores de Cuba y de los pueblos oprimidos... —porque con nuestro ejemplo, con nuestra victoria, solo con nuestro ejemplo, ¡destruimos!; solo con nuestra victoria aquí, ¡destruimos!; y somos por eso, con nuestro ejemplo, los abanderados de todos los pueblos colonizados, explotados, saqueados y oprimidos del mundo”.
“Solo la Revolución pudo traer a nuestro país las condiciones mediante las cuales los privilegios desaparecieran, las oportunidades se presentaran con absoluta igualdad para todos aquellos que lleven dentro una inquietud, para todos aquellos que lleven dentro un propósito moral, para todos aquellos que lleven dentro el deseo de vivir siendo útiles y siendo dignos”.