“Queremos una paz que beneficie por igual a los grandes y a los pequeños, a los poderosos y a los débiles, que abarque todos los ámbitos del mundo y llegue a todos sus ciudadanos”.

"Es nuestro deber crear las condiciones, desarrollar esa conciencia. Es nuestro deber, deber tanto más sagrado y al que estamos moralmente obligados, por cuanto pienso a veces que todavía nuestro partido es en gran parte un partido de hombres, y nuestro Estado es en gran parte un Estado de hombres."

"Pero yo no estoy seguro de que la idea de la igualdad haya triunfado incluso a nivel mundial. No hay muchos ejemplos. Y aquí incluyo también países socialistas. Es decir, pienso que debe haber más promoción de la mujer a nivel de Estado y de partido, sinceramente."

"Pero el partido y el gobierno no pueden abandonar- no pueden abandonar ni un instante- la lucha por este propósito de la promoción de la mujer. Yo estoy absolutamente convencido de que la sociedad ganará más en la medida en que sea capaz de desarrollar y aprovechar las calidades, las capacidades morales, humanas e intelectuales de la mujer. Estoy absolutamente convencido. Y precisamente lo que diferencia una sociedad justa, una sociedad socialista de la capitalista, es esto."

“No vivimos en los tiempos prehistóricos; no vivimos en los tiempos antiguos, ni en la Edad Media, ni en la época feudal. Antes lo que un hombre hacía podía afectar al clan o a la tribu; lo que una tribu hacía podía afectar a varias tribus. Hoy lo que un hombre con poder haga puede afectar a todo el mundo, hoy lo que una nación haga puede afectar a todas las naciones del mundo y el problema no consiste solo en el peligro de guerra, sino que hay otros problemas asociados a toda esta situación internacional, problemas muy preocupantes y cada vez más preocupantes”.

"Sólo la Revolución Socialista puede elevar a la mujer de su condición de esclava, de instrumento de placer, de víctima de todos los prejuicios, de cruel discriminación social en la sociedad de clases, a la plena igualdad, dignidad y oportunidad en el socialismo. Si aún no lo hemos logrado cabalmente, avanzamos por ese camino y con su propia lucha y la de todos los revolucionarios alcanzaremos esta histórica, justa e irrenunciable meta de nuestra Revolución. La Patria entera recibirá sus frutos. Es imprescindible para el futuro humano que la sociedad pueda disfrutar los beneficios que pueden ofrecerle la abnegación, espíritu de sacrificio, insuperable sentido de responsabilidad y toda la capacidad política, administrativa y humana de que la naturaleza dotó a la mujer."

"El socialismo nos trajo el hecho de ser hoy dueños de nuestras fábricas, de nuestras minas, de nuestros ferrocarriles, de nuestros puertos, de nuestra marina mercante, de nuestras tierras, de nuestras riquezas, ¡todo lo que alberga el suelo de la patria es nuestro, de nuestros trabajadores, de nuestros campesinos, de nuestros estudiantes, de nuestros hombres y de nuestras mujeres! Somos dueños de lo nuestro y dueños de hacer con lo nuestro lo mejor que pueda hacerse."

“Con el apoyo de los trabajadores y el respaldo de la solidaridad internacional, nuestra Patria ha vencido las pruebas más duras, hemos llegado hasta aquí, y seguiremos adelante, labrando nuestro futuro, sin que ninguna fuerza pueda doblegarnos, intimidarnos ni obligarnos a renunciar a uno solo de nuestros principios”.

“Hoy no se puede hablar de ideas revolucionarias, si no están inspiradas en la doctrina de la clase obrera, en el marxismo-leninismo, y si no persiguen como objetivo a corto o a mediano o a largo plazo el socialismo”.

"La proclamación de la revolución socialista y del marxismo-leninismo fue el resultado de un proceso revolucionario consecuente, porque sin socialismo y sin marxismo-leninismo es absolutamente imposible hablar de revolución."

"La Revolución con sus medidas de justicia social, con la política correcta, revolucionaria, socialista, no solo erradicó el tiempo muerto, el desempleo, la insalubridad, el analfabetismo; no solo llevó a las masas niveles de salud y niveles de educación que antes solo podían recibir un grupito reducido de privilegiados; sino que la Revolución ha liberado al trabajador, y especialmente en el campo, de los esfuerzos más inhumanos, más duros, al mecanizar la preparación de tierra, al emplear medios químicos para luchar contra las malezas, al introducir las alzadoras, las combinadas de caña, las cosechadoras de arroz, el transporte motorizado, los embarques de azúcar a granel y la mecanización de los puertos."

"En el área de la salud, que abarca no solo a los niños, a las madres, sino a toda la población, nosotros nos guiamos, desde el principio, por un número de criterios fundamentales: el primero, priorizar la salud pública como uno de los servicios vitales para la sociedad humana".