“[...] Ser antineoliberal es ser antimperialista; se podría añadir que ser antineoliberal es ser anticapitalista [...]”.

“No tiene nada de extraño que nuestro pueblo esté dispuesto a hacer todos los sacrificios que sean necesarios, y a resistir lo que sea necesario resistir para defender la patria, la independencia de la patria, la soberanía y las conquistas del socialismo, que, como he dicho otras veces, es el derecho a seguir construyéndolo en mejores condiciones en el futuro, el derecho a seguir perfeccionándolo, el derecho a hacer mejores cosas, porque el día en que volvamos a tener alguna abundancia, entonces espero que realmente sepamos administrar de manera óptima lo que tengamos”.

“La solidaridad entre los hombres y la solidaridad entre los pueblos solo se puede concebir en el socialismo y solo se puede comprender en el socialismo”.

“Aquel pensamiento tan bien expresado en aquella carta de Martí donde le decía a Juan Gualberto Gómez: conquistaremos toda la justicia. Desde los primeros momentos de nuestra Revolución, comenzamos a conquistar la justicia. En esa frase de Martí se resume todo: conquistaremos toda la justicia. ¿Qué significaba conquistar toda la justicia sino el socialismo? ¿Cómo más se podía interpretar?”

“Nosotros no hemos renunciado a ninguna bandera del socialismo, a ningún ideal del socialismo, a ningún principio, deseo, espíritu de lucha, a la cultura que trajo al mundo el marxismo, el leninismo.  No nos avergüenza hablar de marxismo ni nos avergüenza hablar de leninismo. […]”

“No podemos permitir que nadie nos engañe, que nadie nos confunda. Argumentos hay millones para defender la Revolución, la obra de la Revolución y la línea de la Revolución”.

“Las circunstancias históricas en que se desarrolló nuestra lucha demostraron que no podía siquiera calificarse de revolucionaria, si no era antimperialista y, además, socialista. Sólo el socialismo podía unir tan estrechamente a las grandes masas del pueblo para librar la gigantesca batalla moral, política, económica y social que teníamos por delante, así como para estar dispuestos a librarla en el terreno militar si el país era invadido. Era necesario conquistar toda la justicia, como había dicho Martí a Juan Gualberto Gómez. Solo el socialismo como régimen político, económico y social podía aportar toda la justicia.”

“Nosotros en el mundo, en los organismos internacionales y en todas partes, hemos estado librando esas batallas y, aunque alejados políticamente, hemos luchado por los intereses de nuestros hermanos de América Latina. Al defender a Cuba y al defender a la Revolución; al mantener la independencia de nuestro país de modo que no se convierta en un Puerto Rico, o en algo peor, en un Miami, hemos estado defendiendo los intereses de América Latina y hemos estado cumpliendo aquel deber de ser la primera trinchera en esa defensa. Como luchadores de esa trinchera, entiendo que hemos cumplido nuestro deber”.

“He hablado de que hemos donado nuestra sangre para salvar vidas, he hablado de médicos, de maestros; pero hemos hecho algo más que eso: hemos derramado la sangre de nuestros compatriotas para luchar contra el colonialismo, para defender la independencia y la soberanía de los pueblos”.

“Por eso hoy, en estos tiempos, podemos decir: el porvenir—y podemos decirlo con más convicción que nunca— es del socialismo. El capitalismo está en crisis, no tiene solución para ninguno de los problemas del mundo […]”

“Creo que nuestro pueblo ha realizado una gran proeza, y esa proeza le abre nuevas perspectivas, nuevas posibilidades para conservar lo que debemos conservar. La más grande responsabilidad histórica la tendría esta generación y las que vienen detrás si no fueran capaces de conservar lo que hemos creado”.