"No encontrarán ustedes en Cuba forma alguna de crimen organizado, ni el clima generalizado de violencia que caracteriza a la gran mayoría de las sociedades actuales, y que tanta preocupación causa con toda razón a quienes siguen de cerca la evolución de estos fenómenos. No verán en las calles de nuestras ciudades niños abandonados, ni observarán las situaciones extremas de miseria y desamparo que se aprecian incluso en las opulentas capitales de muchas potencias desarrolladas. No advertirán la presencia de la droga, ni del juego, ni de la prostitución, ni de la mendicidad. Verán, en cambio, un pueblo saludable, trabajador y solidario. Todo ello, en definitiva, es parte de una gigantesca obra social de la que los cubanos tenemos obvias razones para sentirnos satisfechos."

“(…) la solidaridad con Cuba crece y es evidente en muchos campos, y no podemos defraudar jamás las esperanzas que han puesto en nosotros tantos millones de personas en el mundo. Nuestra responsabilidad es muy grande no solo con nuestro propio pueblo, sino con todos los pueblos del mundo y, especialmente, con los pueblos del Tercer Mundo”.

"La solidaridad es aliento, es estímulo para la lucha, es una fuerza moral tremenda que nos recuerda incesantemente que nuestro pueblo no está solo en esta lucha y que enarbola una bandera justa, una bandera digna, una bandera heroica; que nuestro pueblo defiende valores que interesan a los demás pueblos del mundo".

“Decenas y decenas de países del mundo saben que nuestros médicos han ido allí a salvar vidas, porque no solo hemos salvado la vida de cientos de miles de nuestros niños y de nuestros compatriotas; tanto que se acusa infamemente a Cuba de violar derechos humanos y nadie ha hecho más por el ser humano que la Revolución Cubana, y no solo dentro de sus propias fronteras, sino a lo largo de la frontera del mundo. Esa ha sido la realidad: nuestros trabajadores han ayudado al desarrollo; nuestros médicos han ayudado a la salud; nuestros soldados han ayudado con su sangre a la independencia”.

“La solidaridad entre los hombres y la solidaridad entre los pueblos solo se puede concebir en el socialismo y solo se puede comprender en el socialismo”.

“[…] Repártanse mejor las riquezas del mundo entre todas las naciones y dentro de las naciones; establézcase una verdadera solidaridad entre los pueblos, y solo entonces nuestros sueños de hoy podrían ser realidades de mañana.”

"Ni son tan fieros los que los insultan y los amenazan a ustedes como aquellos leones, ni son tan poderosos, ni tienen un ápice de razón, ni serán ustedes más débiles después de esta reunión; estoy seguro, absolutamente seguro de que serán más fuertes. Por eso, más bien debemos sentirnos orgullosos todos, ustedes y nosotros: nosotros, por contar con los honores, con el estímulo de hombres y mujeres tan excelentes como ustedes, y ustedes, porque son los que hacen triunfar las buenas causas, porque son justos, porque son valientes, porque son nobles, porque son generosos, porque son solidarios."

"Cuba ha luchado por la salud de otros pueblos, y a pesar de que nos llevaban médicos, tenemos el más alto promedio de médicos per cápita del mundo, el pequeño país, y el más alto promedio per cápita de profesores y maestros del mundo".

“Es decir, ustedes no están luchando contra un bloqueo que se impone a un país egoísta, sino a un país realmente generoso, que ha salvado muchas vidas fuera de las fronteras de su tierra, que ha educado a muchos niños, que ha curado a muchos enfermos, que ha creado, incluso, facultades de medicina en diversos países; no es la política del egoísmo, que es lo que hoy realmente prevalece entre los políticos, que hoy es la doctrina económica y política que se le ha impuesto al mundo”.

“Esas leyes no son justas, las leyes antinmigrantes. Yo no creo que es un ejemplo mundial —que no es un ejemplo bueno, en mi opinión— que se esté construyendo un muro entre Latinoamérica y Estados Unidos, allí en la frontera de México, donde los mexicanos tratan de pasar de una parte de su territorio a la parte del territorio que les quitaron hace ciento y tantos años, en aquella famosa guerra, que sabemos que fue una guerra de expansión.

La historia es conocida, la pobreza, la explotación. El muro que quieren construir es trescientas veces más grande, realmente, que el de Berlín y más sofisticado, y todos los días muere gente allí tratando de pasar ese muro”.

“Por tanto, nuestras dos paciencias se unirán, nuestras dos tenacidades se unirán, nuestras dos capacidades de resistir se unirán y un día serán mayoría, amplia mayoría; y ya hoy son muchos los que piensan igual que ustedes, a pesar de que en esos días fuimos víctimas nosotros de una grosera provocación, que fue la que aquí se mencionó del incidente de las avionetas. Nosotros no teníamos ningún interés en ningún incidente, y mucho menos en momentos en que ustedes estaban librando aquella batalla del ayuno.”

“Ese es el espíritu solidario, generoso, demostrado por nuestro pueblo. Y lo demostraron los maestros; por ejemplo, cuando se pidieron maestros para Nicaragua, ustedes recuerdan que se ofrecieron 30 000, y cuando asesinaron a algunos maestros se ofrecieron 100 000. ¡Ese es este país, este país!”