“Con el apoyo de los trabajadores y el respaldo de la solidaridad internacional, nuestra Patria ha vencido las pruebas más duras, hemos llegado hasta aquí, y seguiremos adelante, labrando nuestro futuro, sin que ninguna fuerza pueda doblegarnos, intimidarnos ni obligarnos a renunciar a uno solo de nuestros principios”.
“(…) los países No Alineados continuarán avanzando en su irrenunciable papel como bastión de la paz, la independencia nacional y el desarrollo, fortalecerán su cohesión y su unidad, y seguirán cumpliendo con honor los difíciles deberes que les impone la dramática hora en que nos encontramos”.
“[…] la suma de la inteligencia y de la capacidad creadora de todos puede hacer grandes milagros, esos milagros que es capaz de hacer el hombre con su esfuerzo, con su valentía, con su tenacidad, con sus sentimientos nobles y solidarios.”
“[...] amor al prójimo es solidaridad.”
“Nuestra colaboración con la hermana República de Angola en momentos difíciles ayudó a preservar la independencia, (…) les dio tiempo para organizar, para desarrollar sus propias fuerzas armadas y para contar hoy con un numeroso y aguerrido contingente de combatientes, un numeroso y aguerrido contingente de cuadros y una fuerza real que los hace capaces de cumplir dificilísimas misiones de combate en la lucha contra las bandas mercenarias y en la lucha contra los fascistas sudafricanos”.
"La historia señala, la historia indica que si todos los que participamos en esta lucha cumplimos con el deber, un día regresaremos a la patria no solo con la satisfacción de haber cooperado al aseguramiento de la revolución y la independencia de Angola, sino también a la independencia de Namibia, a la derrota del fascismo, a la desaparición del apartheid. Habremos contribuido a la independencia y a la seguridad y también a la dignidad de todos los pueblos de África.”
“(…) ser internacionalistas es saldar nuestra propia deuda con la humanidad. Quien no sea capaz de luchar por otros, no será nunca suficientemente capaz de luchar por sí mismo”.
“Los cientos de miles de cubanos que cumplieron misiones internacionalistas militares o civiles, contarán siempre con el respeto de las presentes y futuras generaciones. Ellos multiplicaron muchas veces las gloriosas tradiciones combativas e internacionalistas de nuestro pueblo”.
“En todas partes donde estuvieron los internacionalistas cubanos fueron ejemplo de respeto a la dignidad y la soberanía del país. La confianza ganada en el corazón de esos pueblos no es casual, fue fruto de su intachable conducta. Por ello, en todas partes quedó el recuerdo de nuestro ejemplar desinterés y altruismo”.
“Estamos conscientes de que estamos defendiendo ideas justas, causas justas; estamos conscientes de que estamos defendiendo también a nuestros hermanos de América Latina”.
“¡Confíen en Cuba! Cuba no solo está defendiendo allí en aquella trinchera su propia soberanía: nosotros entendemos que desde aquella trinchera estamos defendiendo también los intereses de los demás pueblos de América Latina.”
“Cuando defendemos a nuestro país, tenemos la sensación de que estamos defendiendo también a nuestros pueblos hermanos de América Latina. Si aquella trinchera cayera, sería una tragedia para los pueblos de América Latina”.