“La Revolución nos inculcó a todos la idea de la fraternidad y la solidaridad humana. A todos nos hizo hermanos entrañables en los que la sangre de uno pertenece a todos y la sangre de todos pertenece a cada uno de los demás".
“Con la sangre de los bravos combatientes se salvó la libertad de todos, con la sangre de los bravos combatientes angolanos y cubanos pudo salvarse la alegría de ustedes, las sonrisas de ustedes, la felicidad de ustedes, el futuro de ustedes”.
"El socialismo, el internacionalismo, el marxismo-leninismo nos dicen que debemos luchar unidos. Por eso pienso que la unión, la hermandad, la solidaridad, la colaboración entre los pueblos de Angola y de Cuba, es un ejemplo para el mundo."
“Hace falta que cada generación haga su cuota de esfuerzo y tenga su cuota de gloria. Y la gloria no se alcanza solo bajo la opresión imperialista luchando contra ella, o luchando contra las agresiones imperialistas, o trabajando en el país. No se gana solo la gloria en los campos de batalla, sino también se gana una hermosa gloria prestando ese tipo de servicio [solidaridad con otros pueblos] a otros pueblos.”
"A pesar de que nosotros somos un país pobre y somos un país subdesarrollado, pero consideramos nuestra obligación más sagrada cooperar con otros pueblos que están menos desarrollados y son más pobres que nosotros. Ese es un principio sagrado de la Revolución Cubana, eso es lo que nosotros llamamos el internacionalismo, porque consideramos que todos los pueblos somos hermanos y que antes que la patria está la humanidad".
“Ningún dinero podrá comprar el porvenir, porque el porvenir está en la justicia, está en nuestras conciencias y en la solidaridad honesta y fraternal de nuestros pueblos. La solución de los problemas económicos de nuestros países requiere un esfuerzo extraordinario, responsable, consciente y serio de carácter mundial”.
“Los pueblos, en número creciente, se suman a nuestras filas a medida que rompen las ataduras del colonialismo, el neocolonialismo, el fascismo o cualquier forma de opresión y dependencia. Todas estas luchas fueron apoyadas, de una forma u otra, por el Movimiento de los No Alineados. Sus victorias son también nuestras victorias”.“Los pueblos, en número creciente, se suman a nuestras filas a medida que rompen las ataduras del colonialismo, el neocolonialismo, el fascismo o cualquier forma de opresión y dependencia. Todas estas luchas fueron apoyadas, de una forma u otra, por el Movimiento de los No Alineados. Sus victorias son también nuestras victorias”.
“Si se trata de defender esos principios, si se trata de defender la independencia y el papel propio, prestigioso, solidario y cada vez más constructivo e influyente en la vida internacional de los no alineados, para que se escuche la voz enérgica y justa de nuestros pueblos, Cuba estará en la primera línea de la defensa de estos principios”.
"En las relaciones internacionales practicamos nuestra solidaridad con hechos, no con bellas palabras. (…) Cuba tiene en estos momentos prestando servicio en el exterior, el doble del número de médicos que el total de los que trabajan en distintos países a través de la Organización Mundial de Salud de las Naciones Unidas. Nobles y abnegados hijos de Cuba han caído a miles de millas de su patria apoyando al movimiento de liberación, defendiendo causas justas de otros pueblos, combatiendo contra la expansión de los racistas sudafricanos y otras formas de agresión imperialista a la dignidad humana y a la integridad e independencia de naciones hermanas. Ellos expresan la pureza, el desinterés, el espíritu de solidaridad y la conciencia internacionalista, que la revolución ha forjado en nuestro pueblo."
“¡Cuánto nos estimula a seguir luchando, a seguir combatiendo, a seguir practicando la solidaridad, a seguir practicando el internacionalismo! Porque todo lo que se haga por los demás, todo lo que se haga por otros pueblos, todo lo que se haga por la humanidad, es lo que puede dar sentido a la vida de un revolucionario. Es lo único que nos permite poder sentirnos miembros de la familia humana”.
“En Nicaragua hay una revolución popular, en primer lugar, una revolución popular cuya fuerza fundamental se basa en los obreros, los campesinos, los estudiantes y las capas medias de la población. Ahora, esa revolución popular dirige el proceso, planifica el proceso, para hacer en cada momento lo que en cada momento deba hacerse”.
“La lucha sandinista logró una gran simpatía y una gran solidaridad internacional; no solo en América Latina, sino en todo el mundo. Esa forma amplia de gobierno que ellos han establecido es sin dudas muy beneficiosa a los efectos de poder seguir contando con el apoyo más amplio en el campo internacional”.