“Hombres puede haber en el mundo que no sepan o no entiendan lo que la solidaridad significó, cuando mortales peligros acechaban la vida de un pueblo entero; cuando la lucha y los sacrificios de generaciones completas amenazaban perderse; cuando sombrío porvenir de esclavitud y muerte eran alternativa cierta a una esperanza legítima de libertad y paz. Otros puede haber que ignoren, porque nunca lucharon o no conocen más que las formas puramente librescas e idílicas de las revoluciones, lo que es un pueblo en el fragor de crear un mundo nuevo y lo que es un sentimiento de gratitud, pero los cubanos, que si conocemos de esas realidades, no seremos jamás desleales, ni ingratos”.
"Por eso podemos decir que los vietnamitas no solo lucharon por ellos: ¡lucharon por todos los pueblos del mundo, lucharon por la causa de la liberación de la humanidad, lucharon por la causa del socialismo y del comunismo! Los hombres que allí murieron, murieron también por nosotros. ¡Y la humanidad agradecerá eternamente esos servicios a Viet Nam!"
“Es necesario oponerse decididamente a la política divisionista del imperialismo en el seno de los Países No Alineados. Y es necesario buscar fórmulas, de modo que los beneficios de esta lucha alcancen a todos los pueblos subdesarrollados.”
“Nadie podrá impedir la conducta solidaria de nuestro pueblo y la valentía de sus hijos con amenazas ni agresiones contra nuestros médicos, maestros, instructores deportivos o cualquier otro tipo de colaborador, porque muchos están dispuestos al honor de ocupar los puestos de aquellos que incluso perdieran la vida, víctimas de acciones terroristas estimuladas e impulsadas por funcionarios extremistas del gobierno de Estados Unidos”.
"De Angola no nos llevaremos absolutamente nada, porque no somos imperialistas, ¡somos revolucionarios, somos internacionalistas!"
"Algunos imperialistas se preguntan por qué ayudamos a los angolanos, que qué intereses tenemos nosotros allí. Ellos están acostumbrados a pensar que cuando un país hace algo es porque está buscando petróleo, o cobre, o diamante, o algún recurso natural. ¡No! Nosotros no perseguimos ningún interés material, y es lógico que los imperialistas no lo entiendan, porque se guían por criterios exclusivamente chovinistas, nacionalistas, egoístas."
" (...) Los cubanos hemos ayudado a nuestros hermanos angolanos, en primer lugar por un principio revolucionario, porque somos internacionalistas, y en segundo lugar, porque nuestro pueblo es un pueblo latinoamericano y es un pueblo latinoafricano. Millones de africanos fueron trasladados a Cuba como esclavos por los colonialistas, un aparte importante de la sangre cubana es sangre africana. Y hoy nuestro pueblo es un pueblo revolucionario, un pueblo libre y un pueblo internacionalista capaz de cumplir sus deberes revolucionarios y capaz de cumplir sus deberes con sus hermanos de Angola."
"Nuestra Revolución no solo triunfó, nuestra Revolución no solo fue capaz de consolidarse, sino que fue también capaz de ayudar al triunfo y la consolidación de la revolución en otros pueblos. A esta noble y hermosa tarea revolucionaria se ha consagrado una generación de cubanos."
"Nuestra ayuda fue cumpliendo un mandato de nuestros principios. Y lo que interesa a nuestro pueblo, el único interés de nuestro pueblo, es el avance de la revolución en Angola, el éxito de Angola, el avance de la revolución en África, la liberación total en África. Y hemos cumplido cabalmente con estos principios."
“La Revolución nos inculcó a todos la idea de la fraternidad y la solidaridad humana. A todos nos hizo hermanos entrañables en los que la sangre de uno pertenece a todos y la sangre de todos pertenece a cada uno de los demás. Por eso el dolor es de todos, el luto es de todos, pero la invencible y poderosa fuerza de millones de personas es nuestra fuerza. ¡Y nuestra fuerza no es solo la fuerza de un pueblo, es la fuerza de todos los pueblos que ya se redimieron de la esclavitud y la de todos los que en el mundo luchan para erradicar del seno de la sociedad humana la explotación, la injusticia y el crimen!”
“La Revolución nos inculcó a todos la idea de la fraternidad y la solidaridad humana. A todos nos hizo hermanos entrañables en los que la sangre de uno pertenece a todos y la sangre de todos pertenece a cada uno de los demás. Por eso el dolor es de todos, el luto es de todos, pero la invencible y poderosa fuerza de millones de personas es nuestra fuerza. ¡Y nuestra fuerza no es solo la fuerza de un pueblo, es la fuerza de todos los pueblos que ya se redimieron de la esclavitud y la de todos los que en el mundo luchan para erradicar del seno de la sociedad humana la explotación, la injusticia y el crimen!”
"La Revolución nos inculcó a todos la idea de la fraternidad y la solidaridad humana. A todos nos hizo hermanos entrañables en los que la sangre de uno pertenece a todos y la sangre de todos pertenece a cada uno de los demás. Por eso el dolor es de todos, el luto es de todos, pero la invencible y poderosa fuerza de millones de personas es nuestra fuerza. ¡Y nuestra fuerza no es solo la fuerza de un pueblo, es la fuerza de todos los pueblos que ya se redimieron de la esclavitud y la de todos los que en el mundo luchan para erradicar del seno de la sociedad humana la explotación, la injusticia y el crimen!"