"(...) la Escuela de Cine es importante y es un medio también de liberación, porque ellos nos aplastan y las películas latinoamericanas no se exhiben en sus cadenas multinacionales; en cambio, ellos nos traen enlatada toda su basura y la tenemos que ver a la fuerza. En América Latina y en las grandes cadenas de televisión, todo lo que funciona, como regla, es el anuncio comercial y la basura enlatada".
“Los educadores son y tienen que ser vanguardias de la liberación de nuestros pueblos, en el sentido real de la palabra, para alcanzar la independencia, vanguardias de la integración de nuestros pueblos, más que los soldados”.
"Saben que nosotros hemos heredado esas tradiciones; los yankis saben eso, que poseemos todos estos valores sagrados que no podemos olvidar jamas, porque son los que nos dan dignidad, nos dan seguridad, nos dan honor y nos dan confianza. Saben que eso es este pueblo y saben que las armas más sofisticadas no pueden destruir la resistencia de un pueblo decidido a luchar".
“Las ideas revolucionarias no van a morir jamás, pase lo que pase; no van a morir. Y debemos saber que esta lucha puede ser en el campo de batalla, pero puede ser en el campo de la economía, puede ser resistiendo, resistiendo y resistiendo. En la guerra resistir es la victoria; pero también en la paz”.
“Sí, la bandera del heroísmo es nuestra arma, ¡eso es lo que hace temblar a todo el mundo!, porque no se basa en habladurías ni en fantasías, no hay alardes de ninguna clase. Es nuestra historia real, corresponde a un pueblo que tiene, afortunadamente, estas cualidades. Ya que le tocó a este pueblo ejercer ese papel, está bien dotado por la historia para llevar a cabo este papel. Tiene talento, tiene la instrucción y lo tiene todo; tiene la Revolución, que es lo más importante, tiene la ideología, tiene la preparación, tiene el patriotismo, tiene el internacionalismo.”
“¡Sin honor, sin decoro, sin independencia y sin dignidad no es nada un pueblo, no importa la vida de un pueblo!”
"Si me preguntaran cómo queremos que sean siempre nuestros científicos, diríamos: Queremos que sean consagrados y que sean modestos. Cuando la autosuficiencia, la arrogancia, la sobrevaloración se empieza a apoderar de algún científico, deja de ser modelo de científico y modelo de revolucionario".
“Todo hombre tiene eso que se llama vergüenza, y los que dirigen tienen que saber hurgar en la vergüenza de los hombres, en el honor de los hombres; no en balde creo que fue Agramonte o Céspedes quien respondió, cuando le preguntaron con qué armas iba a ganar la guerra: “Con la vergüenza de los cubanos”. Es que con la vergüenza del hombre se puede hacer cualquier cosa.”
“De modo que estudiar la historia y estudiarla a fondo es quizás el instrumento más extraordinario de que dispongamos para trasmitir valores, sentimientos patrióticos, sentimientos revolucionarios, sentimientos heroicos”.
“Esa es la maravillosa virtud del hombre, que es capaz de entregarlo todo, de entregar su vida, de entregarlo todo por una idea, por una causa, por un sentimiento noble, por un espíritu de solidaridad.”
“Es satisfactorio pensar que hay pueblos con la valentía del pueblo angolano y del pueblo cubano, con la dignidad del pueblo angolano y del pueblo cubano, con el heroísmo del pueblo angolano y del pueblo cubano.”
“Si hay algo que sobra en nuestro país —y no sobra, sino que hace mucha falta—, si hay algo que sobra en nuestros trabajadores es espíritu de combate, espíritu de lucha, espíritu patriótico; voluntad y decisión de pelear,de luchar, de seguir adelante; voluntad y decisión de salvar la Revolución y de salvar el socialismo".