" (...) el pueblo de Cuba es fuerte ahora no por sus armas, desde luego, sino por su moral, por su prestigio.  Es fuerte Cuba ahora por el ejemplo que les ha dado a otros pueblos.  Ese ejemplo de nuestra victoria tiene que estar alentando ahora a millones de corazones, porque no se sabe lo que vale un ejemplo.  Vale más que nada".

“Y recuerden esto, recuerden esto que nos enseña la historia: que estos procesos revolucionarios no tienen término medio, y que o triunfan plenamente o son derrotados, que la historia enseña que se pasa de la extrema revolución a la extrema reacción.  Y que, desde luego, entre los derrotados tengan la seguridad de que a nosotros no nos contarán.”

“Reafirmo mi convicción de que Cuba marchará adelante, de que Cuba tiene un gran destino y tiene un gran pueblo que se merece las glorias que se está ganando con su heroísmo en la guerra, con su virtud en la paz, y con el valor que volverá a demostrar mil veces si mil veces necesario fuera empuñar las armas de nuevo.”

"No solo sabremos resistir cualquier agresión sino que sabremos vencer a cualquier agresión y nuevamente no tendriamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria, la de la libertad o la muerte, solo que ahora libertad quiere decir patria y la disyuntiva nuestra sería patria o muerte"

“Porque cuando un pueblo está construyendo su futuro, cuando un pueblo se ha salido del pasado y ha roto las cadenas, y ha abierto brecha en medio de una muralla de intereses, ¡ese pueblo no se resigna jamás a abandonar el camino emprendido, a ese pueblo no podrán vencerlo nada ni nadie!”

“No estamos seguros, no podemos estar seguros de las cosas que puedan ocurrir en el orden de la política internacional, […]; no podemos estar seguros de los riesgos que todavía tengamos que correr, pero, sin embargo, nosotros estamos seguros de una cosa: que cualquiera que sea ese futuro, fácil o duro, la victoria será de nuestro pueblo.”

"La victoria de un batallón no es la victoria del comandante que lo manda, sino la victoria de todos los soldados que lo integran".

"Hemos ganado una gran batalla, y hay que llamarlo así: batalla, porque la victoria contra el analfabetismo en nuestro país se ha logrado mediante una gran batalla, con todas las reglas de una gran batalla. Batalla que comenzaron los maestros, que prosiguieron los alfabetizadores populares, y que cobró extraordinario y decisivo impulso cuando nuestras masas juveniles, integradas en el ejército de alfabetización "Conrado Benítez", se incorporaron a esa lucha".

"Y esta victoria, esta victoria extraordinaria, ganada por nuestro pueblo en medio de bloqueos y de agresiones, ¡eso es socialismo; ese entusiasmo del pueblo, esa presencia de las masas, esa firmeza de las masas, esa decisión y ese valor de las masas para combatir y para defender la patria, eso es socialismo! ¡Esa capacidad de crear, ese sacrificio, esa generosidad de unos hacia otros, esa hermandad que hoy reina en nuestro pueblo, eso es socialismo! Y esa esperanza, esa gran esperanza de mañana, ¡eso es socialismo!, y por eso ¡somos socialistas!, y por eso, ¡seremos siempre socialistas!, ¡por eso somos marxista-leninistas!, ¡y por eso seremos siempre marxista-leninistas! ¡Y por eso no son los dirigentes, es el pueblo, son las masas las que levantamos la mano y decimos y repetimos que somos y seremos marxista-leninistas!"

"La historia de un país, las victorias de un país, los avances de un país se escriben cada día, se escriben en el esfuerzo y en el trabajo diario, se escriben no solo con el heroísmo de un día, sino con el heroísmo de todos los días; no con el deber que se cumple un día de modo singular, sino con el deber que se cumple todos los días."

“Cuando hablamos de nuestros triunfos, cuando proclamamos nuestros triunfos, cuando miramos esperanzados hacia el mañana, no solo miramos por nosotros, sino que miramos también por los demás; no solo deseamos esto para nosotros, sino que deseamos esto para todos los demás pueblos igual que nosotros”.