“Hay un recurso de nuestro país superior a todos los demás, que es el pueblo; entre los numerosos recursos naturales que tiene esta tierra, cuenta también con un pueblo magnifico. Y otro recurso natural —es natural también, porque dicen que las revoluciones son naturales— es la Revolución”.
“Otras generaciones realizaron grandes e históricas tareas, pero a esta generación de jóvenes, a esta generación de revolucionarios les quedan también grandes tareas por delante, grandes retos y grandes batallas que librar en el terreno de la ideología, en el terreno del pensamiento revolucionario y en el terreno de la práctica revolucionaria”.
“Lo que ha hecho la Revolución por garantizarles a los niños y a los jóvenes todas las oportunidades de estudio, de trabajo, de acuerdo con su talento, su voluntad, su capacidad; por garantizarles no solo una preparación, sino un empleo decoroso; las posibilidades de desarrollo de las capacidades del individuo, sin límites, ¿qué sociedad puede ofrecer eso, como no sea una sociedad socialista? Esas condiciones las ha creado la Revolución para toda la sociedad, pero especialmente para los niños y los jóvenes”.
“¡Y qué magnífica cosa resulta que esos jóvenes, que tienen una gran disciplina, una gran formación política, una gran conciencia patriótica, nutran en número creciente nuestras universidades!”
"En cada fase de la historia de nuestro país nuestros jóvenes han tenido un gran trabajo. Desde luego que la Revolución ha abierto un campo tan ancho y tan amplio a la juventud en todos los campos, en la defensa del país, en el estudio, en el trabajo, que —como decíamos— es una Revolución de jóvenes, es una Revolución para los jóvenes, es una Revolución en que los jóvenes tienen una posición que es fundamental".
“En la etapa actual nuestro pueblo prepara a sus jóvenes para el futuro en el campo de la cultura, en el campo de la técnica, en el campo de la ciencia. Una juventud que se educa ajena a los sentimientos chovinistas, a los egoísmos nacionales, una juventud que se educa en el más profundo espíritu internacionalista, porque el mundo de mañana tiene que ser el mundo de la solidaridad, el mundo del internacionalismo, la antítesis de lo que la humanidad en las sociedades de clase ha conocido hasta hoy”.
“Para nosotros los cubanos, para nuestro pueblo, no hay tarea más importante en la etapa actual que la formación de nuestra juventud, juventud que se forma en el estudio y en el trabajo, juventud que se forma en las ideas revolucionarias, juventud que se forma en la comprensión de los problemas del mundo de hoy, juventud que tiene y tendrá una participación cada vez mayor en el proceso revolucionario”.
“Nosotros procuramos inculcar en nuestros jóvenes, más que el ansia de consumo, más que el ansia de riquezas materiales, más que el ansia de vivir como viven las sociedades opulentas de los capitalistas —que a costa de la sangre y el sudor de los pueblos atrasados acumularon sus riquezas—, les inculcamos el sentimiento y el deber internacionalista; ¡les inculcamos el recuerdo y la presencia de los miles de millones de seres humanos que todavía viven en el atraso, viven en la miseria y viven en la opresión!”
"Hay que pensar sobre todo en el futuro, mirar hacia el futuro. Nosotros a veces nos preguntamos cuál será la visión panorámica de nuestros jóvenes (...) ¿Es que acaso tendrán los jóvenes el sentimiento de que aquella lucha concluyó? ¿Es que acaso tendrán el sentimiento de que las páginas más brillantes fueron ya escritas? ¿De que lo más heroico y lo más meritorio ha sido ya realizado, y que no habrá para nuestros jóvenes el escenario, el combate donde probar su espíritu, donde probar sus cualidades de revolucionarios y de patriotas? A veces nos preguntamos esto.&nbs
“Siempre hay una generación a la que le corresponde el trabajo más duro. Más duro en un sentido: en un sentido material; en un sentido moral, el más estimulante. Pero esa generación tiene un deber: el de crearles a las generaciones que vienen detrás otras circunstancias y otras condiciones”.