“Su bloqueo económico y sus agresiones contra nosotros están desprestigiados, resultan insostenibles en el mundo. No tienen modo moral de defender esa política contra nosotros”.

“El bloqueo dificulta el desarrollo de nuestro país, dificulta la obtención de recursos, dificulta la adquisición de alimentos y medicinas”.

“Sin bloqueo nosotros marcharíamos adelante a muy buen ritmo; el bloqueo es el obstáculo fundamental al desarrollo económico del país (…)”

“¿Qué es un bloqueo? Un arma atómica silenciosa que mata mujeres, hombres, niños, adolescentes; ese es el bloqueo”.

“(…) el bloqueo es algo serio, es una persecución incesante, lo encarece todo: las mercancías hay que buscarlas a miles de millas de distancia; los barcos no pueden parar en ningún puerto norteamericano, entonces el transporte es más caro; los créditos comerciales a corto plazo son carísimos, todo lo encarece al país, todo lo dificulta al país. Ese es el bloqueo, realmente es mucho más que lo que parece”.

“Con relación a Cuba no hay solo embargo, el embargo es una palabra piadosa. Nosotros decimos bloqueo; pero lo que ha habido con relación a Cuba es realmente una guerra económica, una guerra política”.

“Tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 años, ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, múltiples actos de violencia y de fuerza? Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura”.

“Nosotros tenemos un adversario bastante poderoso como lo es nuestro vecino más próximo: Estados Unidos. Le advertimos que resistiríamos el bloqueo, aunque eso podía implicar un costo muy elevado para nuestro país. No hay peor precio que capitular frente al enemigo que sin razón ni derecho te agrede. Era el sentimiento de un pueblo pequeño y aislado”.

“Nosotros estamos dispuestos a resistir digna y abnegadamente los años que sean necesarios el bloqueo imperialista. Si otros transigen, si otros se dejan sobornar, si otros traicionan, Cuba sabrá mantenerse como ejemplo de una revolución que no claudica, que no se vende, que no se rinde, que no se pone de rodillas”.

“¡Cuánto me ayudó después, cuando se nos presentó la tarea de cómo resistir, luchar y derrotar a un ejército, aquella frase de Pablo de la Torriente Brau, de que en esas montañas un hombre con un fusil podía detener un ejército! Y fueron proféticas sus palabras”.