“Mientras en el mundo se escuchan los tambores de la guerra o se dilapidan recursos para fabricar armas cada vez más sofisticadas y destructivas, en Cuba revolucionamos la educación para multiplicar los conocimientos de las nuevas generaciones, universalizamos el acceso a los centros superiores de enseñanza, llevamos las escuelas de arte a todo el país y proyectamos crear las condiciones para que el disfrute y el placer de sus maravillosas creaciones alcance a todos”.
“Seguiremos adelante con nuestra juventud; seguiremos abriéndonos paso y seguiremos creando un mundo nuevo; seguiremos avanzando en este frente de la cultura y de la educación, que es el frente principal”.
“¡Honor y gloria a los hombres y mujeres que tales proezas realizaron! Sin el enorme capital humano creado por la Revolución, no podía ni siquiera soñarse con la gran revolución educacional que Cuba lleva a cabo en la actualidad, cuya trascendencia rebasará las fronteras de nuestro propio país”.
"¡Sean, como educadores, el evangelio vivo con que soñó José de la Luz y Caballero!"
“Nuestros niños se educan también en un gran sentimiento patriótico. La Revolución nos ha traído muchas cosas, esa es precisamente la obra de la Revolución, pero hay que defender la Revolución”.
“La educación es el basamento del desarrollo económico y social. ¿Cómo llegar a tener cientos de miles o millones de especialistas, técnicos y obreros calificados? Esto solo sería posible emprendiendo una intensa labor educacional que abarcara a todo el pueblo."
“(…) la educación es el arma más poderosa que tiene el hombre para crear una ética, para crear una conciencia, para crear un sentido del deber, un sentido de la organización, de la disciplina, de la responsabilidad”.
“El éxito de nuestra Revolución, la seguridad de nuestro futuro; el éxito de nuestro socialismo dependerá en gran parte de lo que sean capaces de hacer los educadores”.
“Hay que darse cuenta de la responsabilidad que tienen los educadores, la responsabilidad que tienen en nuestra sociedad, en nuestro sistema social, en nuestra Revolución, en nuestro porvenir, porque son los maestros y profesores los que trabajan con los niños y con los jóvenes”.
“Me pregunto si pudiera haber algún otro país del mundo que se haya consagrado de tal forma al ser humano, a educar a todos los ciudadanos, que ahora ya, en una etapa superior, los vamos llevando a todos hacia una cultura general integral que, entre otros elementos, contiene algo de lo que carecen muchos países desarrollados, porque ser ricos no significa ser cultos, ser desarrollados no significa ser cultos”.