“La fortaleza de la Revolución reside ante todo en el pueblo, en que contamos con un Partido firmemente establecido y estrechamente vinculado al pueblo, con organizaciones de masas capaces de cumplir su cometido, con instituciones de gobierno prestigiosas y cuya competencia mejora sistemáticamente, con una economía en desarrollo”.
“Los que han estado exponiendo al mundo a los peligros de una guerra atómica no son precisamente los que desean para la humanidad una vida mejor; no son precisamente los pueblos que quieren cosechar el fruto de su esfuerzo; los que han estado poniendo en peligro la paz del mundo no son los que luchan por ideales mejores para la humanidad, sino precisamente aquellos que luchan por mantener a la humanidad en el atraso, por mantener a la humanidad en la explotación, por mantener a los pueblos en el coloniaje”.
“Los que saben que la humanidad marchará inexorablemente adelante; los que saben que el destino de la humanidad es irreversible e irrevocable; los que saben que la humanidad logrará liberarse totalmente de los grandes males que la han agobiado, que la humanidad logrará liberarse de toda la explotación a que se ha visto sometida durante siglos, a que se han visto sometidos continentes enteros durante centurias; los que saben que la humanidad, más tarde o más temprano, vencerá, su mayor deseo es que la humanidad logre alcanzar esas justas y grandes aspiraciones, sin los terribles e incalculab
“Quien sea capaz de hablarle al pueblo con honestidad, quien sea capaz de decirle al pueblo la verdad, sin temor, siempre logrará que el pueblo reaccione, siempre logrará que la opinión pública lo comprenda”.
“En estos tiempos que vivimos, los problemas de cualquier país afectan a toda la humanidad; por eso, toda la humanidad se ve en la necesidad de encontrar fórmulas que resuelvan sus problemas, es decir que resuelvan el mayor número de problemas posible, si no fuese posible resolver todos los problemas”.
“Mientras el mundo no haya logrado la realidad de una paz, mientras el mundo no haya erradicado los peligros de las agresiones, mientras los círculos agresivos y guerreristas puedan seguir constituyendo una amenaza para la seguridad y la soberanía de cualquier pueblo del mundo, nosotros debemos seguirnos preparando, y preparar mejores fortificaciones, y preparar mejores trincheras”.
“Nosotros tenemos que ser un pueblo espartano; nosotros tenemos que ser un pueblo luchador. Sería imperdonable que nos durmiésemos sobre laureles; sería imperdonable que nos confiásemos irrazonablemente; sería imperdonable que dejásemos de tomar todas las medidas para garantizar la supervivencia de nuestro pueblo y la supervivencia de nuestra Revolución. Sería imperdonable, no estaríamos a la altura de la obra que estamos haciendo, no estaríamos a la altura del momento histórico que vive la humanidad, si cometiésemos la falta de dormirnos.
“No debemos pensar que estamos concluyendo, más bien debemos pensar que estamos empezando; no debemos pensar que hemos hecho mucho, sino pensar que todavía nos falta mucho por hacer; no debemos pensar que somos suficientemente fuertes, sino que todavía podemos fortalecernos mucho más; no debemos pensar que seamos suficientemente experimentados, sino que todavía tenemos mucho que aprender”.
“En este momento la humanidad está enfrentando problemas serios y sin precedentes. Lo peor es que en gran parte las soluciones dependerán de los países más ricos y desarrollados, quienes llegarán a una situación que realmente no están en condiciones de enfrentar sin que se les derrumbe el mundo que han estado tratando de moldear en favor de sus intereses egoístas, y que inevitablemente conduce al desastre”.
“En Haití se pondrá a prueba cuánto puede durar el espíritu de cooperación, antes de que el egoísmo, el chovinismo, los intereses mezquinos y el desprecio por otras naciones prevalezcan”.