“En la historia de los pueblos, los factores subjetivos han hecho avanzar o retroceder los desenlaces, independientemente de los méritos de los líderes”.

“Solo la Revolución pudo traer a nuestro país las condiciones mediante las cuales los privilegios desaparecieran, las oportunidades se presentaran con absoluta igualdad para todos aquellos que lleven dentro una inquietud, para todos aquellos que lleven dentro un propósito moral, para todos aquellos que lleven dentro el deseo de vivir siendo útiles y siendo dignos”.

“La oportunidad de una revolución no debe perderse; por eso, la Revolución debe edificar cuanto sea necesario sobre bases nuevas; la Revolución debe transformar todo lo que sea posible transformar”.

“Las cosas difíciles de la Revolución han parecido imposibles para los escépticos, y, sin embargo, los hechos han demostrado que nada es difícil; los hechos han demostrado que todo es posible”.

“Esta América está muy despierta para que pueda ser engañada. Esta América está muy en guardia para que pueda ser sometida de nuevo. Estos pueblos han adquirido una conciencia demasiado grande de su destino para que vayan a resignarse otra vez al sometimiento y a la abyección miserable en que hemos estado viviendo durante más de un siglo”.

“Ser revolucionario es tener una postura revolucionaria en todos los órdenes, dedicar su vida a la causa de los pueblos, dedicar su vida a la causa de la revolución de los pueblos, a la plena redención de los pueblos oprimidos y explotados”.

“Los nuevos conocimientos no están en manos de los pueblos pobres, que en la actualidad integran las tres cuartas partes de la población mundial. Están en manos de un grupo privilegiado de potencias capitalistas ricas y desarrolladas, asociadas al imperio más poderoso que existió jamás, construido sobre las bases de una economía globalizada, regida por las propias leyes del capitalismo que Marx describió y desmenuzó a fondo. Hoy, que la humanidad sufre todavía esas realidades en virtud de la propia dialéctica de los acontecimientos, debemos hacer frente a esos peligros”.

“Debemos saber que el enemigo está presente, que el enemigo existe y que tenemos que trabajar y avanzar con todos esos peligros, porque no por eso vamos a desalentarnos y no por eso vamos a intimidarnos y no por eso vamos a claudicar y no por eso vamos a transigir, sino que vamos a seguir adelante sin transigencia de ninguna clase y sin concesiones de ninguna clase”.

 

“La Revolución no se acobarda frente al ataque, la Revolución no se debilita frente al ataque, sino que se crece, que se hace más fuerte, porque esta es la Revolución de un pueblo valiente y peleador”.