“Hoy los ideales son más altos. Antes luchábamos por nuestro país; hoy luchamos por el mundo, y luchamos por el mundo debido a dos razones: una, porque adquirimos conciencia de humanidad, tan bellamente expresada en aquella frase martiana: "Patria es humanidad"; otra, porque adquirimos estos conceptos por nuestra educación política, revolucionaria, martiana, marxista, leninista, socialista.”

“Cada idea nueva puede ser un peldaño hacia las más altas cimas en el progreso humano. Nosotros recogimos las ideas de filósofos y pensadores, revolucionarios; nuestro pueblo ha hecho a la vez aportes de nuevas ideas y los seguirá haciendo.”

“La Revolución no es una lucha por el presente, la Revolución es una lucha por el futuro; la Revolución tiene siempre su vista puesta en el porvenir y la patria en que pensamos, la sociedad que concebimos como sociedad justa y digna de los hombres, es la patria del mañana; la sociedad que empezamos a construir hoy y que edificaremos piedra a piedra”.

“Nadie nos puede, tampoco, privar del derecho a soñar que aún es posible que nuestra especie sobreviva a las difíciles pruebas que nos esperan en un futuro muy próximo”.

“Nuestro pensamiento revolucionario partió de la idea martiana de que: “¡Patria es humanidad!”, y este no ha cesado de evolucionar. El simple hecho de haber sostenido esa lucha durante tanto tiempo, constituye una prueba de lo que puede lograr un pequeño país frente al gigantesco poder del imperio”.

“Un brillante porvenir nos espera, y trabajamos por ese porvenir. Nada podrá vencernos. Pueden desaparecer del mapa al país, pero no podrán desaparecer a la Revolución del mapa del país. No habrá pueblo que se rinda, no habrá revolucionario que claudique. Nosotros no lo hicimos, ni lo haremos jamás.”

“No existe mejor homenaje a los caídos en la acción, a los que murieron después sin abandonar nunca sus principios y a los que todavía combaten. Son símbolos de toda una generación que luchó. Es muy justa la alegría con que nuestro pueblo los recuerda”.“No existe mejor homenaje a los caídos en la acción, a los que murieron después sin abandonar nunca sus principios y a los que todavía combaten. Son símbolos de toda una generación que luchó. Es muy justa la alegría con que nuestro pueblo los recuerda.”

“Por ley de la historia nuestros pueblos están llamados a unirse. Y esa será la tarea de los revolucionarios latinoamericanos, esa será tarea de las futuras generaciones. No sería extraordinario incluso que nuestros niños de hoy llegaran a conocer ese acontecimiento, llegaran a vivir esa realidad. Eso está señalado inexorablemente por la historia”.

“Tengan la seguridad de que somos hombres conscientes de nuestra responsabilidad con nuestra patria, de nuestra responsabilidad con los pueblos oprimidos y de nuestro deber ineludible de solidaridad con todos los pueblos del continente americano; que somos revolucionarios, y que ser revolucionario no es llamarse así como se llaman muchos. Ser revolucionario es tener una postura revolucionaria en todos los órdenes, dedicar su vida a la causa de los pueblos, dedicar su vida a la causa de la revolución de los pueblos, a la plena redención de los pueblos oprimidos y explotados”.

“Esta no es una Revolución de fuerza, sino de razón y de corazón; esta es una Revolución de opinión pública y no de opinión pública prefabricada o fabricada a base de mentiras, sino una opinión pública hecha a base de verdad, no a base de hipocresía o de demagogia, sino a base de sinceridad”.