“Una Revolución que en todos y cada uno de sus pasos no ha hecho sino combatir a los intereses contrarios al país para ayudar al pueblo, esa revolución solo puede tener por enemigos a los peores intereses que se oponen al progreso y a la felicidad de nuestro pueblo”.
“En nuestra época los problemas son cada vez más complejos y las noticias se propagan a la velocidad de la luz, como muchos conocen. Nada ocurre hoy en nuestro mundo, que no nos enseñe algo a los que deseamos y somos capaces todavía de comprender nuevas realidades”.
“En el mundo de mañana no podría sobrevivir una revolución, una sociedad nueva, una sociedad justa, sin un dominio total, o, digamos, un dominio máximo de los conocimientos; porque el mundo del futuro es un desafío científico y tecnológico sobre el cual poseen prácticamente el monopolio los países ricos y desarrollados que explotan al mundo”.
“(…) nuestro pueblo tiene temple, tiene valor, tiene heroísmo, es un pueblo combativo, un pueblo que tiene una cultura política, una cultura revolucionaria”.
“Los que cayeron y los que murieron, los que iniciaron el sendero de la Revolución lucharon para que la patria sea cada vez mejor, para que los hombres sean cada vez mejores, para que las generaciones sean cada vez superiores; lucharon para ser el escalón de un camino que no tiene fin”.
"El deporte dejó de ser un instrumento de negocios. La Revolución liberó el deporte, lo convirtió en una sana práctica de todo el pueblo, erradicó toda fórmula de profesionalismo deportivo”.
“No puede haber progreso en ningún orden de la vida, en un país si la instrucción, si la preparación, su la cultura, si la revolución cultural no marcha a la vanguardia de todo movimiento revolucionario.”
“Vamos a echar una guerra contra la incultura; vamos a librar una batalla contra la incultura; vamos a despertar una irreconciliable querella contra la incultura, y vamos a batirnos contra ella y vamos a ensayar nuestras armas.”
“Nosotros hemos sido agentes de esta Revolución, de la Revolución económico-social que está teniendo lugar en Cuba. A su vez esa Revolución económica y social tiene que producir inevitablemente también una Revolución cultural en nuestro país.”
“Nuestros niños se educan también en un gran sentimiento patriótico. La Revolución nos ha traído muchas cosas, esa es precisamente la obra de la Revolución, pero hay que defender la Revolución”.