“Creer en la posibilidad de que un día la sociedad humana sea capaz de poseer todos los bienes que necesita, es creer en el trabajo del hombre, es creer en la inteligencia del hombre. ¡Ser comunista es creer en el trabajo del hombre y en la inteligencia del hombre!”

“Porque precisamente serán nuestros jóvenes los que tendrán la oportunidad de llegar a vivir dentro de un tipo de sociedad superior, dentro de un tipo de sociedad que es por la cual lucha la Revolución, y hacia la cual se dirige como meta final nuestra Revolución que, como etapa de tránsito de una forma social abolida, se denomina Revolución Socialista”.

“Cuba es un país al que hay que respetar, por un pueblo tan firme, tan valiente y tan unido como el que tiene; por un pueblo tan inteligente y por un pueblo tan entusiasta”.

“¡Con un pueblo así la Revolución jamás será vencida! ¡Con un pueblo así Cuba jamás volverá a ser esclava! ¡Con un pueblo así la Revolución alcanzará todas sus metas! ¡Con un pueblo así todas las leyes revolucionarias se cumplirán!”

“El interés del pueblo, de todo el pueblo por los problemas económicos y por la marcha de todos sus asuntos económicos, que es lo fundamental para el país, hace que todo el mundo se sienta más obligado y más comprometido a dar de sí el máximo y hacer las cosas con la mayor responsabilidad, con la mayor seriedad”.

“Hay que trabajar junto a las ideas, luchar y hacer muchos sacrificios. Así lo hicimos, se fue creando la conciencia de nuestro pueblo”.

“Para hacer una revolución, hay que cambiar constituciones y leyes de todas clases y en eso consistió, precisamente, nuestra Revolución; si hay que pasar por encima de principios jurídicos y se pasa revolucionariamente por encima de ellos, tendría que hacerse para aplicar con toda justicia los nuevos principios revolucionarios que surgieran de esa acción”.

“Los métodos de la Revolución son métodos verdaderamente revolucionarios, porque son métodos de pueblo y métodos de moral; son métodos de pueblo y métodos morales absolutamente”.

“La voluntad del pueblo es la que decide sobre sus destinos. Y solamente contará aquí la voz del pueblo, y se adoptarán las medidas de orden político que diga el pueblo que se adopten y cuando decida que haya que adoptarlas”.

“Hay que confiar en que la humanidad ha llegado a la etapa en que el hombre piensa. Hay que pensar en que se ha llegado a la etapa en que están siendo destruidos también los grandes monopolios de las opiniones públicas. Esos que se han adjudicado el privilegio de hacer creencias y de hacer opiniones en todo el mundo, esos también están viendo llegar el fin de su imperio como consecuencia de un hecho que es el despertar de la conciencia de los pueblos”.