"Estudiar la historia y estudiarla a fondo es quizás el instrumento más extraordinario de que dispongamos para trasmitir valores, sentimientos patrióticos, sentimientos revolucionarios, sentimientos heroicos”.

“Los imperialistas intentan ridículamente presentar a nuestro país como régimen de fuerza. Efectivamente hay fuerza, pero la fuerza no está en las armas, ni en las leyes, ni en las instituciones del Estado; están en el pueblo, en las masas, en las convicciones revolucionarias y en la cultura política de cada ciudadano”.

“(…) Porque este pueblo que emergió de aquel pasado, donde ni siquiera existían condiciones para que el hombre pudiera sentirse respetado y respetarse a sí mismo, donde el patriotismo estaba casi olvidado, es el mismo pueblo que hoy, al cabo de 25 años, sus hijas y sus hijos, en número de miles, decenas de miles, cientos de miles, y aun millones, expresan sin vacilación su disposición a cumplir cualquier misión internacionalista, y no solo la expresan de palabra, sino de hecho, como lo ha mostrado la historia de estos años”.

“Y nosotros entendemos por hombre el hombre revolucionario, el hombre de ideas, el hombre de dignidad, el hombre de valor. Y eso es un fruto de estos años. Y la dialéctica de la vida demuestra eso: la lucha es lo que hace al hombre; el combate es lo que hace al hombre; el trabajo es lo que hace al hombre.”

“Es satisfactorio pensar que hay pueblos con la valentía del pueblo angolano y del pueblo cubano, con la dignidad del pueblo angolano y del pueblo cubano, con el heroísmo del pueblo angolano y del pueblo cubano.”

“La extraordinaria calidad humana y política de nuestros compatriotas se puso de manifiesto en las últimas elecciones, verdadero mensaje al mundo de lo que es Cuba, verdadera prueba de cómo actúa un pueblo de elevada cultura y sólida conciencia política. Grandes ilusiones se hicieron los enemigos de ver desgastada y debilitada la Revolución por las duras realidades del período especial.”

“¡No abandonar jamás el campo de batalla, no desertar jamás, no desistir jamás de los propósitos, porque esas son las virtudes que deben tener los revolucionarios! (.) ¡Esas son las virtudes que hicieron posible la patria libre! ¡Esas son las virtudes que hicieron posible la Revolución! ¡Y esas son las virtudes que se necesitan para salir adelante, para vencer el subdesarrollo, para vencer el bloqueo, para hacer realidad la satisfacción de los sueños de nuestro pueblo, para hacer realidad los sueños y el programa de la Revolución!”

“¡Los que luchan y trabajan por el pueblo, tienen pueblo! ¡Y el pueblo los defenderá en cualquier circunstancia y a cualquier precio, lo mismo sea uno que mil! Esto no se mide por números. La moral no se mide por cantidad: es cualitativa; los principios no se miden por fracciones: son cualitativos también y son un todo. ¡Nosotros defenderemos el derecho de cien pescadores, de diez pescadores, de un pescador, al precio que sea necesario!”

"Estamos dispuestos a prescindir de cualquier cosa, incluso la vida, menos la dignidad y la soberanía de nuestro país. No somos nosotros los que agredimos, hostilizamos o bloqueamos a Estados Unidos. No exigimos que su constitución y su sistema económico y político sean cambiados. Respetamos rigurosamente los derechos de los demás países. Los nuestros deben ser también respetados".

“(…) Porque cuando se cuenta con el derecho y la verdad para hacer algo no es necesario acudir a la mentira, a la vez que a la mentira no debe ser necesario acudir nunca.”