“La Revolución no solo ha hecho una obra en lo material, ha hecho una obra en la conciencia, en el alma de la gente, preparando al ser humano, que debe ser el ser humano del mañana, del futuro, y luchando contra la mentira, luchando contra la más sucia y grosera  propaganda, luchando contra los bloqueos, y luchando contra el hostigamiento para tratar de debilitar la Revolución, para tratar de debilitar su moral, su conciencia”.

“(…) La incorporación de la mujer a este importante frente de la Revolución, que sirve una vez más para demostrar su valor social.”

"En las condiciones actuales de Cuba, ante una invasión al país, mi ausencia física ―por causas naturales o de otra índole― no haría el menor daño a nuestra capacidad de lucha y resistencia. En cada jefe político y militar de cualquier nivel, en cada soldado individual, hay un comandante en jefe potencial que sabe lo que debe hacer, y en determinada situación cada hombre puede llegar a ser su propio Comandante en Jefe".

“Cuando se tienen determinadas responsabilidades, ni siquiera se es dueño de la propia vida, porque valor para morir tiene cualquiera; lo difícil es el valor de hacer las cosas por encima de todas las presiones, por encima de todas las pasiones. Valor para sobreponer el deber a la inclinación personal, valor para sobreponer el deber al propio temperamento, cuando se tienen responsabilidades, es lo difícil”.

“Y si queremos que un día todos los hombres trabajen con ese espíritu, no bastará el sentido del deber, no bastará el concepto moral: será necesario que en el propio contenido del trabajo presidido por la inteligencia del hombre, el contenido maravilloso del trabajo, sea una de las motivaciones fundamentales. Y ello solo será posible en la medida en que toda la sociedad sea capaz de asimilar ese contenido, de dominar ese contenido y de descubrir ese contenido”.

"Sabemos hoy lo que nuestro pueblo es y lo que significa y los valores morales de nuestro pueblo, porque una patria, una revolución, una conciencia revolucionaria, el patriotismo socialista, el internacionalismo proletario, es un valor moral, es una conciencia revolucionaria en el pueblo".

"Lo que nos caracteriza es precisamente nuestro propio espíritu de independencia, lo que nos caracteriza es la defensa de los principios soberanos de nuestros países, el anhelo de luchar por nuestros pueblos, de acabar con el analfabetismo, de acabar con la miseria, de acabar con el desempleo, de acabar con la falta de asistencia médica, de acabar con la pobreza, de acabar con la indignidad, que bastante había en nuestro país, desde la prostitución, el juego, el tráfico de drogas".

"El Partido y el Gobierno no pueden abandonar —no pueden abandonar ni un instante— la lucha por este propósito de la promoción de la mujer. Yo estoy absolutamente convencido de que la sociedad ganará más en la medida en que sea capaz de desarrollar y aprovechar las calidades, las capacidades morales, humanas e intelectuales de la mujer".

“Las ideas revolucionarias no van a morir jamás, pase lo que pase; no van a morir. Y debemos saber que esta lucha puede ser en el campo de batalla, pero puede ser en el campo de la economía, puede ser resistiendo, resistiendo y resistiendo. En la guerra resistir es la victoria; pero también en la paz”.

“Sí, la bandera del heroísmo es nuestra arma, ¡eso es lo que hace temblar a todo el mundo!, porque no se basa en habladurías ni en fantasías, no hay alardes de ninguna clase. Es nuestra historia real, corresponde a un pueblo que tiene, afortunadamente, estas cualidades. Ya que le tocó a este pueblo ejercer ese papel, está bien dotado por la historia para llevar a cabo este papel. Tiene talento, tiene la instrucción y lo tiene todo; tiene la Revolución, que es lo más importante, tiene la ideología, tiene la preparación, tiene el patriotismo, tiene el internacionalismo.”