"El más preclaro hijo de Cuba en este siglo, aquel que nos demostró que sí se podía intentar la conquista del Cuartel Moncada; que sí se podía convertir aquel revés en victoria, que logramos en cinco años, cinco meses y cinco días, aquel glorioso 1ro. de enero de 1959".
"Ese es el Fidel invicto que nos convoca con su ejemplo y con la demostración de que ¡sí se pudo, sí se puede y sí se podrá!!
"Fiel a la ética martiana de que «toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz», el líder de la Revolución rechazaba cualquier manifestación de culto a la personalidad y fue consecuente con esa actitud hasta las últimas horas de vida, insistiendo en que, una vez fallecido, su nombre y su figura nunca fueran utilizados para denominar instituciones, plazas, parques, avenidas, calles u otros sitios públicos, ni erigidos en su memoria monumentos, bustos, estatuas y otras formas similares de tributo".
"Fidel consagró toda su vida a la solidaridad y encabezó una Revolución socialista «de los humildes, por los humildes y para los humildes» que se convirtió en un símbolo de la lucha anticolonialista, antiapartheid y antimperialista, por la emancipación y la dignidad de los pueblos."
"[…] Fidel está ahí, como siempre, con la mente bien clara y la capacidad de análisis y previsión, más que intacta, fortalecida, ahora que puede dedicar al estudio y al análisis las incontables horas que antes empleaba en el enfrentamiento a los problemas cotidianos.
"Fidel es Fidel, todos lo sabemos bien, Fidel es insustituible y el pueblo continuará su obra cuando ya no esté físicamente. Aunque siempre lo estarán sus ideas, que han hecho posible levantar el bastión de dignidad y justicia que nuestro país representa."
"[…] Nuestro Caguairán hace honor al nombre de ese recio árbol por la calidad y voluntad moral que posee."
"Además de su talento innato, haber sido siempre un insaciable estudioso de la historia militar explica su capacidad en tal sentido. En el pensamiento político militar del Comandante en Jefe se resume lo mejor de la experiencia combativa de nuestro pueblo, desde los brillantes generales mambises hasta los comandantes rebeldes.
"[…] En esta investigación, como elemento esencial, surge la figura del Comandante en Jefe, que desde meses antes, con el fracaso de la huelga de abril, previo a la ofensiva en ciernes, concibió la idea de la actuación futura de las fuerzas del Ejército Rebelde, y bajo cuya dirección se libraron las acciones combativas. Corresponde, pues, la mayor responsabilidad por esa victoria a su pensamiento y acción.
"[…] Fidel nos ha ido educando, nos ha demostrado con múltiples ejemplos a lo largo de este medio siglo, que el pueblo cubano con una buena dirección se crece, y más mientras mayores son las dificultades […]."
