Esa misma noche, Fidel cita a algunos jefes de grupo en el Pedregal de San Ángel, para comunicarles la inminente partida y transmitirles las últimas orientaciones. Entre otros, asiste Reinaldo Benítez, a quien da instrucciones de que recoja a su esposa Piedad Solís y regrese a ese punto, para dar un largo viaje. Así lo hace Benítez, fue en busca de Pipí al apartamento de Pedro Baranda 18 y, cuando regresó al punto de reunión, le instruyen recoger dos maletas grandes llenas de armas para llevarlas a Poza Rica. Y aquella noche partió con su esposa Piedad Solís, en un auto conducido por Jimmy...
El yate deja atrás las tranquilas aguas del río, atraviesa las escolleras de la desembocadura y penetra en las inquietas aguas del Golfo. Hay un fuerte oleaje, el viento bate con fuerza, cae una fina llovizna. La embarcación acelera los motores, se balancea de un lado a otro, caen cosas en su interior. Las olas cubren la cubierta y parte del techo. Cuando se aleja lo suficiente de tierra firme, ya en aguas del Golfo, se encienden las luces. En su interior, los combatientes se abrazan unos a otros, algunos hace tiempo no se ven. Ernesto Guevara, el médico de la expedición, comienza la búsqueda...
El Comandante Ernesto Guevara, caracterizado entre otras virtudes por su espíritu crítico, la severidad y el rigor para evaluar acontecimientos y personas, y nada obsequioso con los halagos, dejó numerosos testimonios de su admiración y respeto por Fidel Castro.
Entre las misiones que trataría de cumplir el destacado combatiente revolucionario Faustino Pérez en La Habana, estaba la de enviar un periodista a entrevistar a Fidel en la Sierra Maestra, pero los directores de las principales publicaciones no lo aceptaron, temerosos a las represalias que ello les pudiera ocasionar. No sería hasta mediados de febrero que se logró por el también expedicionario René Rodríguez, que el afamado reportero del New York Times, Hebert Matthews, fuera mandado a buscar a La Habana por la representante de dicho diario y aceptara realizar la entrevista. Luego de burlar...
El Comandante en Jefe Fidel Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, arribó anoche a esta nación caribeña, para participar en la II Cumbre Cuba-CARICOM.
Fidel abrió los brazos y Carlos Alberto se apretó a su pecho. El gesto emocionado duró apenas unos segundos. Pero la brevedad, honda y estremecedora como la sencillez del acto, metió a todos los testigos, presentes o distantes, en la trascendencia del homenaje.
La lucha sin tregua contra la corrupción y el despilfarro, flagelos que pueden comprometer los logros económicos y sociales que nuestro país exhibe hoy, fue la tónica que marcó la primera jornada del 6to. Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
La CIA creó varios equipos que se encargarían de organizar operaciones clandestinas, acciones de guerra psicológica, y ejercer presiones económicas y diplomáticas, que darían al traste con el Gobierno de la Isla. A esto se sumaba la preparación de un grupo elite de agentes cubanos que, previo entrenamiento especializado, se infiltraría en Cuba, y asestaría desde la retaguardia, un golpe mortal a la Revolución, que incluía el asesinato de sus principales dirigentes.
Al concluir el próximo curso lectivo en los Joven Club de Computación y Electrónica en el mes de junio, sumarán un millón los egresados de este programa, lo que certifica que la informática se convertirá en una poderosísima fuerza científica, económica y política para Cuba, afirmó el presidente Fidel Castro en el acto por el aniversario 15 del Palacio Central de Computación y la inauguración de 300 nuevos centros de ese tipo en el país.
La nación cubana se acerca al ochenta cumpleaños de Fidel. No es la fiesta de un hombre, sino de una idea: conmemoramos en él la tenacidad, la conciencia que de su destino tiene el mismo pueblo que lo ha acompañado en tantos momentos de grandeza y peligros, el pueblo mestizo y rebelde de siempre. Somos nosotros los que sentimos que  este aniversario no debe transcurrir en el silencio con que un hombre como él se ha empeñado en mantenerlo.
La dignidad, la soberanía, el orgullo de la sociedad que están construyendo, son un patrimonio imposible de ser traducido en cifras.Esa es la fortuna de Fidel, única, incalculable, que ningún dinero compra, que las sociedades regidas por el capital y por el mercado no conocen.
Pero Steve Forbes no sólo dirige una revista dirigida al mundo económico y financiero. Es, como se sabe, uno de los directores de la archi-conservadora Heritage Foundation, uno de los tanques pensantes más importantes de la derecha reaccionaria norteamericana. En realidad, no sólo tanque pensante sino también -y tal vez principalmente- instancia articuladora de la multiplicidad de grupos fundamentalistas, racistas, cristianos renacidos, supremacistas blancos, militaristas y anti-comunistas que pululan en la sociedad norteamericana.