Hay hechos y seres humanos que demuestran la importancia crucial de la conciencia y del protagonismo del pueblo en los procesos de cambio revolucionario Los procesos históricos, sobre todo si tienen raíces y objetivos revolucionarios de carácter socialista, necesitan rostros que los encarnen y que simbolicen las demandas y las esperanzas de mayor significado para la sociedad.   Este es el caso de Fidel y del Che en la Revolución Cubana. Ambos forjaron una de las más hermosas y aleccionadoras relaciones de amistad de la historia contemporánea.  
Los recientes estallidos populares en diversas partes del mundo han resaltado la importancia de la disputa simbólica. Han derribado monumentos del orden colonial, alzado las banderas de los pueblos originarios, renombrado calles y plazas. Han hecho pequeños actos de justicia histórica.    
La sofisticación del bloqueo ha llegado a niveles indescriptibles. Foto: Archivo.   El deterioro moral que ha caracterizado la política en Washington durante los últimos años ofrece dos narrativas para justificar seis décadas de bloqueo estadounidense contra Cuba, un castigo totalmente inmerecido.   Por un lado, los sectores más retrógrados justifican las sanciones alegando supuestas ofensas históricas de Cuba. Se aferran al entramado de restricciones, reponiendo hasta el último tornillo que el diálogo bilateral logra desmontar.  
Fidel no solo se mantuvo al tanto de la obra de los pedraplenes, sino también del desarrollo posterior de los polos turísticos. Foto: Díaz Muñoz, Nohema   Bajo el sol implacable del trópico, una lengua de roca y tierra usurpa el mar con terquedad. No es un fenómeno natural, sino la huella indeleble de una visión audaz del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.  
Granma entrevistó a Sarah Almusbahi, estadounidense graduada de la ELAM   Autor: Elizabeth Naranjo  De no ser por el hiyab, que revela su descendencia árabe, fácilmente podría decírsele cubana a aquella doctora de solo verle sus gestos, su andar, su facilidad para comunicarse, sonreír y hacerse de un amigo en cualquier lugar al que llegue. Aunque ser «altamente sociable» no se ve solo en esta isla caribeña, quienes llegan hasta aquí desde otros lares saben que el calor que emanamos toca los corazones y deja una marca permanente.  
Fidel no solo se mantuvo al tanto de la obra de los pedraplenes, sino también del desarrollo posterior de los polos turísticos. Foto: Díaz Muñoz, Nohema   Bajo el sol implacable del trópico, una lengua de roca y tierra usurpa el mar con terquedad. No es un fenómeno natural, sino la huella indeleble de una visión audaz del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.  
Hay una luminosidad en cada 13 de agosto que nunca podrá apagarse, ni con todos los bloqueos del mundo, pues es la fecha del día feliz en que naciera hace 99 años el invicto conductor de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz.      Incluso, después cuando en la dolorosa despedida física sus compatriotas clamaron: “Yo soy Fidel” quedó claro el reto enorme de seguir guiados por esa luz, autoimpuesto por homenaje y convicciones profundas, emanado de su bandera señera.  
El líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, continúa siendo hoy una de las figuras mundiales más influyentes y debatidas del siglo XX y XXI por su legado político, educativo, cultural y humanista. Más allá de su papel como jefe de Estado cubano, Fidel Castro fue un pensador estratégico, un pedagogo revolucionario y un símbolo de resistencia global que, casi al cumplirse el centenario de su nacimiento (1926-2026), sigue marcando el rumbo de Cuba y resonando en los movimientos sociales latinoamericanos y el mundo.  
Fidel no solo se mantuvo al tanto de la obra de los pedraplenes, sino también del desarrollo posterior de los polos turísticos. Foto: Díaz Muñoz, Nohema   Bajo el sol implacable del trópico, una lengua de roca y tierra usurpa el mar con terquedad. No es un fenómeno natural, sino la huella indeleble de una visión audaz del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.  
Es imposible concebir un programa docente, una conferencia, una clase que no contenga o beba de sus conocimientos y de sus aportes   No debe haber una sola actividad, labor, arista o esfera asociada a la agricultura en la que no esté el sello, la sabiduría de Fidel.  
«Son muchos los recuerdos que nos dejó, imborrables, y por eso digo que es uno de los hombres más nobles, más extraordinarios y más desinteresados que he conocido, lo cual no tendría importancia si uno no cree que hombres como él existen por millones, millones y millones en las masas. Los hombres que se destacan de manera singular no podrían hacer nada si muchos millones, iguales que él, no tuvieran el embrión o no tuvieran la capacidad de adquirir esas cualidades.