Suceden muchos acontecimientos en el mundo de gran importancia. Algunos se relacionan con Cuba. A nuestro país llegan a veces noticias de mucho más interés que una sencilla reflexión mía con el propósito de crear conciencia.
Artículos y Reflexiones
Esto lo escribo rápido y un poco tarde. Debo hacerlo debido al fuerte acento con que analicé el tema.
Por su importancia doy prioridad a este tema, aunque hay otros. No voy a negar que las prerrogativas del poder, sea real, relativo o ficticio, ejercen influencia sobre los seres humanos, porque todos fueron educados así desde los tiempos más remotos de la especie.
Esta es una reflexión política. Para decirlo más exactamente: es otra proclama. Hoy se cumple un año exacto de la primera, el 31 de julio del 2006. Pero el año transcurrido vale por 10 en cuanto a la posibilidad de vivir una experiencia única que me aportó información y conocimientos sobre cuestiones vitales para la humanidad, que he transmitido con toda honradez al pueblo de Cuba.
¿Usted cree que sólo disfruta de los Panamericanos? Analice bien, vea que usted a cualquier edad corre, salta, lanza balas, jabalinas, discos y martillos, vuela por encima de las vallas y las pistas, cambia batones, remata, encesta, rema, propina ippones, da una voltereta a su rival, sigue estrategias, se derrama el agua por encima después de correr dos horas y hasta deja de recibir el oxígeno que demandan sus pulmones. ¡Qué bello espectáculo el que ofrecen los atletas!
¿Cuál ha sido el peor problema de los países pobres desde el punto de vista tecnológico y económico? El robo de cerebros.
Anunciaron el juego Cuba y Estados Unidos de pelota para las 8 de la mañana. A esa hora tengo a veces un sueño delicioso. El clima impidió que el juego se celebrara. Creo que el famoso encuentro comenzará el viernes a las 8 a.m., si es que el tiempo no obliga a otra cosa. Nuestros atletas están dispuestos a competir hasta en el fango; aunque no así los adversarios, que prefieren compartir el primer lugar. Ya veremos qué ocurre.
¿Usted no ve los Panamericanos? ―me parece escuchar a muchos cubanos. ¡Claro que sí!, respondo, apenas saco la vista del televisor. A veces olvido la hora de algún alimento o alguna pastilla. Después protesto por que nadie fuera capaz de sacarme de un inning con juego apretado y Mayeta al bate, con dos en base y un out.
Algo mencioné sobre el tema y cité un ejemplo en mi última reflexión, “Bush, la Salud y la Educación”, que dediqué a los niños. En esta, dirigida a la primera graduación de la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI), abordaré un poco más a fondo el espinoso asunto.
No me referiré a la salud y la educación de Bush, sino a la de sus vecinos. El acto no fue improvisado. La agencia AP cuenta cómo inició sus palabras: "Tenemos corazones grandes en este país", dijo en español ante unos 250 representantes de grupos privados y religiosos, fundaciones y ONGs que vinieron a Washington con los gastos pagados por su gobierno. De ellos, unos 100 procedían de Estados Unidos.
La Dirección Nacional de la UJC acordó informar la siguiente medida cuando concluía su aplicación: “El pasado sábado 7 de julio, el Buró Nacional de la Juventud Comunista decidió ajustar el plan de fuerzas a movilizar por las Brigadas Estudiantiles de Trabajo, bajo el principio de emplear a los estudiantes en tareas de orden social y recreativo, en número ajustado al mínimo necesario y en sus municipios de residencia, para evitar la transportación.