"A mí lo que me preocupa no es lo que soy ahora; yo puedo decir, como lo he dicho a los que me felicitaban cuando me designaron Primer Ministro: felicítenme cuando termine. Lo que me preocupa no es lo que sea ahora, sino cómo voy a hacer lo que tengo que hacer por Cuba, y cómo voy a cumplir ese rol que me ha tocado, porque yo creo que estas cosas, poco a poco, por una serie de circunstancias, aparte del esfuerzo propio, le toca a uno realizarlas".
Artículos y Reflexiones
(Fragmentos de las palabras de Fidel pronunciadas en la concentración campesina efectuada en Guayabal de Nagua, publicadas en el periódico Hoy, el 4 de febrero de 1959)
En su visita a Caracas Fidel Castro fue objeto de una de las demostraciones más emotivas y multitudinarias de su vida. Los venezolanos reconocían en él a una de las figuras señeras de América Latina. El líder agradecía con su visita la ayuda moral y material ofrecida por Venezuela a la causa de la libertad cubana.
La revolución es joven todavía y nosotros somos jóvenes probando nuevas ideas en un país que ha estado dominado por tradiciones casi feudales durante los últimos 400 años. Por primera vez durante siglos, las masas de cubanos, millones de ellos, sienten que se está haciendo algo para ofrecerles la oportunidad de elevar sus niveles de vida.
Había pensado esperar la terminación del proceso para dar al pueblo de Cuba una explicación de lo ocurrido en México. Sin embargo, el reportaje del señor Luis Dam, aparecido en la última Bohemia bajo el pomposo título de «El grupo 26 de Julio en la cárcel» me obliga a escribir desde la propia prisión estas líneas.
Las palabras del comandante Borbonet: «Nuestros planes eran en defensa de la patria y del ejército. Queríamos devolver a las fuerzas armadas a su función en los cuarteles y sustraerlas a su intervención en la cuestión política del país.
El cuartelazo que sumió al país en el caos y la desesperación fue tarea fácil. Tomó desprevenidos al pueblo y al gobierno. Se gestó en la sombra por un puñado ínfimo de desleales, que se movieron libremente y perpetraron sus planes criminales mientras la nación dormía confiada e ¡nocente. En unas horas, Cuba, de país democrático, pasó a ser, ante los ojos del mundo, un eslabón más en el grupo de naciones latinoamericanas encadenadas por la tiranía. La tarea de devolver al país su prestigio internacional, de recuperar las libertades que le arrebataron al pueblo y, con ello, una nueva era de...
En el mismo lugar de oprobio y vergüenza debieran escribirse un día los nombres de quienes estorban la tarea de libertar a su patria como los de quienes la oprimen. En Cuba hay, desdichadamente, muchos que hasta no hoy no han hecho absolutamente nada por redimirla de la tiranía y, sin embargo, han estorbado todo lo posible. Lo sabemos muy bien quienes desde hace varios años no hemos descansado un minuto en el cumplimiento áspero y duro del deber.
En la sección En Cuba de la última revista Bohemia donde se narra el incidente ocurrido el pasado 2 de febrero en la reunión del Consejo Director Ortodoxo, hay un párrafo en el que se afirma que la explicación dada por el compañero Antonio López en la propia reunión, aclarando que el Movimiento 26 de Julio era ajeno por completo al problema surgido, no satisfizo a los presentes y que por tanto, «los dirigentes del Partido del Pueblo se consideraron con el derecho a esperar del propio Fidel Castro la condenación expresa de aquel atentado».
(Respuesta al artículo "Cuba no es de Fidel")
Los voceros de la dictadura, que con tanto odio y tanta saña me insultan, no mencionarían siquiera mi nombre si yo fuese un sumiso más de los que pueden contemplar indiferentes el crimen que se comete contra Cuba; si fuese un vendido, un mercenario, un lamebotas, los cintillos de sus libelos se dedicarían a elogiarme.
Si en Cuba no hay industrias es por culpa de los malos gobiernos; si en Cuba no hay trabajo es por culpa de los malos gobiernos; si en Cuba hay miseria es por culpa de los malos gobiernos; de todos los malos gobiernos: desde el primero hasta el último. Si no, ¿cómo hay tantos palacetes construidos, tantas fincas compradas, tanta fortuna amasada a la sombra del poder? Se enriquecieron ellos, pero empobrecieron la nación. Eso es lo que sabe el pueblo, por eso no cree en fórmulas de bufete, ni en tiquismiques de camarillas, ni arreglos pasajeros que son untura de mercurocromo sobre un cáncer que...
Un artículo de denuncia inédito que escribió Fidel hace 52 años y que se creía perdido al ser secuestrada la edición por los esbirros de Batista