Aquel 7 de julio de 1955 el esbelto abogado Fidel Castro Ruz sobresalía entre los turistas que esperaban en los salones del aeropuerto José Martí. Entre sus manos, los documentos de identificación y la visa 2963, válida por seis meses, que el día anterior la embajada mexicana en La Habana había expedido.
 
A su alrededor, algunos familiares y amigos. En su pensamiento, la esperanza en aquel viaje del cual regresaría solo con la tiranía descabezada a los pies, como había escrito algunas horas antes.
 

A Celia Esther de los Desamparados Sánchez Manduley se le evoca constantemente, por ser una luchadora incansable para la cual no hubo imposibles; sobre todo cuando se trataba de defender la igualdad social y la libertad de su Cuba bella.
 

A las seis de la mañana del 30 de noviembre de 2016, el silencio de la Plaza de la Revolución José Martí, permitió que retumbara el eco de la salva de artillería disparada desde San Carlos de la Cabaña, como parte del homenaje al Comandante en Jefe.
 

Fidel Castro y José Antonio Echeverría, firmaron la Carta de México para unir los esfuerzos de las organizaciones que simbolizaban la nueva generación y perseguían cambios sociales profundos. Foto: Archivo de la Casa Editorial Verde Olivo
 

A Sergio González López, durante toda su vida, lo motivó la fe. Primero la católica, esa que lo incitó durante su adolescencia a ordenarse como sacerdote e ingresar en el Seminario de El Cobre en Santiago de Cuba. Después, la que descubrió al comprender la necesidad de luchar por la libertad de la Patria. Por ello y por alguna precaución del clandestinaje, le apodaban: El Curita.
 

Para los estudiantes del ITM constituye un factor decisivo el aprendizaje sobre la explotación, reparación, conservación y modernización de la técnica y el armamento. Foto: Ariel Cecilio Lemus
 
El Instituto Técnico Militar (ITM) José Martí, Orden Antonio Maceo y Orden Carlos Juan Finlay, cumple 57 años de ser inaugurado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Su colectivo educacional trabaja para lograr la acreditación de todas sus carreras y declararse de excelencia.
 

Pocos minutos antes de las dos de la tarde de aquel 24 de julio de 1961, aterrizó en la pista del aeropuerto internacional José Martí de Rancho Boyeros, el avión que trasladaba a Yuri Gagarin, el primer humano en volar al espacio.  
 
Desde hacía varias horas, a pesar de la constante lluvia, el pueblo se había congregado para darle la bienvenida al comandante soviético que había viajado al espacio sideral el 12 de abril de ese año, pilotando la nave Vostok 1.  
 

El sábado 5 de marzo de 1960, cuando cientos de cubanos lloraban la perdida de algún ser querido a causa de la explosión del vapor La Coubre y acompañaban sus honras fúnebres, el entonces Primer Ministro, Fidel Castro Ruz, pronunció las palabras de despedida del duelo a estas víctimas del terrorismo del gobierno de Estados Unidos y pronunció por primera vez la consigna ¡Patria o Muerte!
 

El 5 de marzo de 1960, durante la despedida de duelo de las víctimas del atentado terrorista al buque francés La Coubre, el Comandante en Jefe Fidel Castro pronunció por vez primera la consigna ¡Patria o Muerte!, a la que luego le incorporaría el ¡Venceremos!
 
En aquella ocasión, cientos de familiares lloraban la pérdida de algún ser querido, mas esa frase retumbó tan fuerte en sus oídos que tras ella dejaron escapar, entre sollozos, su aprobación a la consigna, que contenía la firme decisión de defender a toda costa nuestra revolución.
 

Velar por el traslado, custodia y resguardo de las cenizas del Comandante en Jefe durante su recorrido por toda Cuba, constituyó durante cinco días la misión de honor de este hombre de ceremonia.

Sus muchas tareas y los azares de la vida escogieron el lugar y el momento adecuado para esta entrevista, pero eso lo supimos cuando la concluimos. Antes, replanificamos una y otra vez el encuentro hasta lograr vernos en la Plaza de la Revolución, el mismo sitio donde recibió la noticia de la muerte del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.