“Los jefes y funcionarios imperiales trabajan febrilmente amenazando a todos con su brutal fuerza, pero el imperio es insostenible y no desiste. Tiene sed de sangre. ¡Hay que denunciarlo tenazmente!”

"La guerra de todo el pueblo significa que, para conquistar nuestro territorio y ocupar nuestro suelo, las fuerzas imperiales tendrían que luchar contra millones de personas y tendrían que pagar con cientos de miles e incluso millones de vidas el intento de conquistar nuestra tierra, de aplastar nuestra libertad, nuestra independencia y nuestra Revolución, sin alcanzar a conseguirlo jamás".

“La esperanza de paz, estabilidad y desarrollo surgida tras la desaparición de la guerra fría no se ha materializado. Vivimos en un mundo desgarrado por la violencia étnica, las guerras fratricidas, la fragmentación traumática de Estados, el intervencionismo, la inseguridad para los países del Tercer Mundo y el menosprecio creciente a los principios de la soberanía nacional”.
 

“En esas regiones del mundo donde quiere el imperialismo imponer guerras locales o de baja intensidad, como suele calificarlas con cinismo a partir de sus concepciones cobardes y oportunistas, los pueblos nos encargaremos de no permitírselo jamás”.

“No estamos a favor de la guerra, sino en favor de la paz entre todos los pueblos”.

“Los que han estado exponiendo al mundo a los peligros de una guerra atómica no son precisamente los que desean para la humanidad una vida mejor; no son precisamente los pueblos que quieren cosechar el fruto de su esfuerzo; los que han estado poniendo en peligro la paz del mundo no son los que luchan por ideales mejores para la humanidad, sino precisamente aquellos que luchan por mantener a la humanidad en el atraso, por mantener a la humanidad en la explotación, por mantener a los pueblos en el coloniaje”.

“No hablo ya de guerras, cuyos riesgos y consecuencias han transmitido personas sabias y brillantes, incluidas muchas norteamericanas. Me refiero a la crisis de los alimentos originada por hechos económicos y cambios climáticos que aparentemente son ya irreversibles como consecuencia de la acción del hombre, pero que de todas formas la mente humana está en el deber de enfrentar apresuradamente”.

“Hoy día las armas modernas y la guerra moderna exigen una preparación muy rigurosa, quizás no exista en la actualidad ninguna actividad más difícil y compleja que la actividad militar, puesto que las armas se revolucionan incesantemente y se hacen cada vez más complejas. Los problemas que plantea la guerra en el frente y en la retaguardia, son cada vez más difíciles de resolver”.

“Los hombres de armas saben hoy qué son las armas modernas, cuánto cuestan, qué complejas son. Cualquier sistema de armamento, de tierra o de aire o de artillería antiaérea, el armamento a reacción, los equipos todos constituidos por sistemas de radares y sistemas electrónicos de dirección de fuego; saben que virtualmente la guerra futura se libraría prácticamente con máquinas, sistemas costosísimos”.

“Los incontables actos de heroísmo, abnegación y humanismo protagonizados por más de 300.000 combatientes internacionalistas, y cerca de 50.000 colaboradores civiles cubanos que de forma absolutamente voluntaria cumplieron misión en Angola, son un tesoro de extraordinario valor”.