“A principios de 1895, el patriota Juan Gualberto Gómez se alzó en armas, siguiendo las directrices de Martí para dar inicio a la Guerra de Independencia”.

“Nosotros nunca invadiremos a nadie, nunca agrediremos a nadie, nunca emplearemos nuestras armas contra ningún pueblo; somos enemigos de la guerra. Pero eso no quiere decir que si nos hacen la guerra nos cruzamos de brazos, porque entonces no nos cruzamos de brazos. Y entonces, cuando se nos impone esa guerra, se nos obliga a defendernos, peleamos, ¡peleamos!”

“Dedíquense al fomento del desarrollo sostenible al menos una fracción de los gigantescos recursos financieros que aún hoy, desaparecida la guerra fría y alejado el peligro de una confrontación nuclear, se dedican a los gastos militares”.

“La droga no debe ser un pretexto para establecer bases, invadir países y llevar la violencia, la guerra y el saqueo a los países del Tercer Mundo. Es el peor ambiente para sembrar virtudes ciudadanas y llevar la educación, la salud y el desarrollo a otros pueblos”.

“(…) salvar la paz con dignidad, con independencia y sin guerra es piedra angular de la lucha que unidos debemos librar por un mundo verdaderamente justo de pueblos libres”.

“Los cientos de bases militares instaladas en decenas de países de todos los continentes, sus portaaviones y sus flotas navales, sus miles de armas nucleares, sus guerras de conquista, su complejo militar industrial y su comercio de armas, son incompatibles con la supervivencia de nuestra especie. Las sociedades de consumo son igualmente incompatibles con la idea del crecimiento económico y un planeta limpio”.

“Las bases, la concepción, los propósitos verdaderos, los ánimos y las condiciones para tal guerra se han ido estableciendo precipitadamente en los últimos días. Nadie podría afirmar que era algo no pensado desde hace rato, que esperaba una oportunidad.

“¿Qué ocurriría en Estados Unidos con un desarme? ¿Quiénes se oponen? Las compañías. Esas compañías son los primeros intereses afectados, les interesa el negocio de guerra. Claro está que aun el propio sistema capitalista pudiera encontrar soluciones, si existiera realmente una voluntad de encontrarle soluciones por otras vías, y no por las vías de fabricar armamentos. Pero la vía de fabricar armamentos es, para todos los traficantes de armas, la más cómoda, y por eso se oponen a toda política de paz”.

"La guerra de todo el pueblo significa que, para conquistar nuestro territorio y ocupar nuestro suelo, las fuerzas imperiales tendrían que luchar contra millones de personas y tendrían que pagar con cientos de miles e incluso millones de vidas el intento de conquistar nuestra tierra, de aplastar nuestra libertad, nuestra independencia y nuestra Revolución, sin alcanzar a conseguirlo jamás".

“(…) las guerras, desde el principio de la humanidad, han surgido, fundamentalmente, por una razón: el deseo de unos de despojar a otros de sus riquezas.”