“La solidaridad de Cuba hacia Puerto Rico viene desde el siglo pasado, desde la época en que éramos dos colonias españolas, las dos últimas colonias en este continente; desde la época en que luchábamos juntos por nuestra independencia; desde la época en que Martí fundó su Partido Revolucionario para luchar por la independencia de Cuba y contribuir a la independencia de Puerto Rico.
“Mucha sangre valerosa de puertorriqueños y muchos sacrificios ha costado a ese pueblo la ocupación imperialista de Estados Unidos. Muchos son los esfuerzos que Estados Unidos ha hecho por destruir el nacionalismo puertorriqueño, por destruir la cultura de Puerto Rico, por destruir todas las características propias del pueblo puertorriqueño. Y aun hoy, desgraciadamente, el pueblo de Puerto Rico no es independiente”.
“Nuestra organización de pioneros —que ciertamente tiene ya una historia, y una hermosa historia—, es hoy una gran organización, y cumple importantísimas tareas educacionales y revolucionarias”.
“Las fuerzas que impulsan a los pueblos —que son los verdaderos constructores de la historia—, determinadas por las condiciones materiales de su existencia y la aspiración a metas superiores de bienestar y libertad, que surgen cuando el progreso del hombre en el campo de la ciencia, de la técnica y de la cultura lo hacen posible, son superiores a la voluntad y al terror que desatan las oligarquías dominantes”.
“De modo que estudiar la historia y estudiarla a fondo es quizás el instrumento más extraordinario de que dispongamos para trasmitir valores, sentimientos patrióticos, sentimientos revolucionarios, sentimientos heroicos”.
“Algún día la historia tendrá que examinar por qué ha resistido este pueblo, que tiene un nivel de educación más alto que ningún otro país del Tercer Mundo, un nivel de educación más alto incluso que muchos de los países desarrollados (…)”
“(…) el campesino tiene muchas glorias en la historia de nuestro país, y ha jugado un papel muy importante a lo largo de la historia de nuestro país y en la Revolución”.
“Estamos agradecidos a la gloriosa Revolución de Octubre, porque inició una nueva era en la historia humana, hizo posible la derrota del fascismo y creó condiciones en el mundo que, unidas a la lucha abnegada de los pueblos, condujo al desplome del odioso sistema colonial. Ignorarlo es ignorar la historia misma”.
“Albergo la más firme convicción de que el actual orden económico impuesto por los países ricos no sólo es cruel, injusto, inhumano, opuesto al curso inevitable de la historia, sino también portador de una concepción racista del mundo, como las que en su tiempo inspiraron en Europa al nazismo de los holocaustos y de los campos de concentración que hoy llaman en el Tercer Mundo centros de refugiados, y que son realmente concentrados por la pobreza, el hambre y la violencia; las mismas concepciones racistas que en África inspiraron al monstruoso sistema del apartheid”.
“(…) veo una hora nueva en Venezuela, pilar inconmovible e inseparable de la historia y el destino de nuestra América. Uno tiene derecho a confiar en la experiencia o en su punto de vista; no porque seamos infalibles ni mucho menos o porque no hayamos cometido errores, sino porque hemos tenido la oportunidad de estudiar en el largo curso de una academia de 40 años de Revolución”.