"El Gobierno de Estados Unidos enarbola ahora la consigna de los derechos humanos. Nosotros, marxista-leninistas, que hemos hecho del hombre, su bienestar material y espiritual, sus derechos económicos, sociales y políticos, la razón de ser de nuestras vidas; que luchamos por la supresión de toda forma de explotación del hombre por el hombre, estaremos siempre, por supuesto, en favor de reales y verdaderos derechos humanos. (…) Con eso los regímenes capitalistas, neocolonizados, proimperialistas y el de los propios Estados Unidos, serían un poco menos inhumanos.

"De Angola no nos llevaremos absolutamente nada, porque no somos imperialistas, ¡somos revolucionarios, somos internacionalistas!"

"Por unas razones o por otras el mundo está adquiriendo conciencia de estos problemas, y eso es visible. Hay fuerza suficiente para resistir, fuerza suficiente para avanzar, más aún ayudados por las leyes de la historia y la realidad de un sistema y un orden económico mundial que es insostenible, que se derrumba, y es capaz, incluso, de derrumbarse solo, aunque hay que ayudar a su derrumbe; y más que ayudar a su derrumbe, hay que formar la conciencia en el mundo de estas realidades, para que los pueblos resistan más firmemente ese orden y contribuyan a su desaparición progresiva.

"(…) la mujer necesita participar de la lucha contra la explotación, contra el imperialismo, el colonialismo, el neocolonialismo, el racismo; en dos palabras: la lucha por la liberación nacional. Pero cuando al fin se alcanza el objetivo de la liberación nacional, las mujeres deben seguir luchando por su propia liberación dentro de la sociedad humana."

"Lo que Cuba ha realizado por el hombre lo ha hecho con métodos extraordinariamente humanos. En este país bloqueado no se conoce un solo desaparecido a lo largo de la historia; en este país bloqueado no se conocen escuadrones de la muerte que, incluso, matan niños de la calle; en este país bloqueado nadie puede hablar de un caso de asesinato político. Y algo más, como le digo a mucha gente: en este país, que lucha contra ese imperio, no hay un solo caso de torturado, un solo caso (…)"

"¿Puede el imperio y el sistema causante de todo eso hablarle al mundo, realmente, de derechos humanos? ¿Derechos humanos dentro de un sistema en que una enorme parte de la población no tiene empleos, en que las mujeres son prostituidas, en que los niños son abandonados? Resultan impresionantes las cifras de niños abandonados en América Latina, de millones, de muchos millones. ¿Cómo puede ese sistema ofrecer esperanzas al hombre? ¿Cómo puede ese sistema hablar de consideración hacia el hombre?"

"Nuestra patria no se negará nunca a trabajar por la paz, a discutir y resolver las diferencias mediante negociaciones, sin renunciar jamás a un átomo de su moral, su dignidad, su soberanía y sus principios. Nuestra patria no negará tampoco su cooperación a fórmulas que contribuyan a superar las tensiones en nuestra área y en el mundo. Consideramos un deber ineludible de todos los pueblos y sus estadistas luchar por el porvenir y la supervivencia de la humanidad, nunca antes tan mortalmente amenazada. Nosotros mismos necesitamos paz.

"Si el socialismo no aspira a quitarle nada a nadie, ni un pedazo de tierra a nadie, ni explotar el trabajo y el sudor de nadie, realmente, ¿para qué necesita armas? Solo el imperialismo con sus continuas agresiones y amenazas es responsable de nuestros gastos en armas."

"Lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es que estemos aquí, lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba."

"La retirada final de Viet Nam fue desastrosa. Un ejército de medio millón de hombres entrenados y armados hasta los dientes no pudo resistir el empuje de los patriotas vietnamitas. Saigón, la capital colonial, actual Ho Chi Minh, fue abandonada de forma bochornosa por los ocupantes y sus cómplices, algunos de ellos colgados de los helicópteros. Estados Unidos perdió más de 50 mil valiosos hijos, sin contar los mutilados. Había gastado 500 mil millones de dólares en aquella guerra sin impuestos, siempre de por sí desagradables.