“Sin ideas y concepciones claras no es posible la revolución aun cuando existan las condiciones objetivas. Mas sin lucha enérgica, firme, decidida, e inteligente, a lo que puede añadirse una enorme dosis de audacia, no hay revolución posible”.

“El período que hoy atravesamos y estamos superando en Cuba nos ha enseñado cuántas variantes son posibles en el desarrollo de la economía y en la solución de los problemas. Basta con que el Estado desempeñe su papel y haga prevalecer los intereses de la nación y del pueblo”.

“Que cada nueva generación esté más preparada para los grandes desafíos del futuro que esperan a nuestra Patria y a toda la humanidad, es el más profundo anhelo de todos los revolucionarios cubanos. Cada minuto de sus vidas han de tener presente la gran responsabilidad que la Patria y la Revolución pone en ustedes: de inmediato, estudiar con esmero y cumplir con honor el deber”.

“Sin una revolución educacional, bien profunda, la injusticia y la desigualdad continuarán prevaleciendo aun por encima de las satisfacciones materiales de todos los ciudadanos del país”.

“El mérito de la Revolución Cubana se puede medir por el hecho de que un país tan pequeño haya podido resistir durante tanto tiempo la política hostil y las medidas criminales lanzadas contra nuestro pueblo por el imperio más poderoso surgido en la historia de la humanidad, el cual, acostumbrado a manejar a su antojo a los países del hemisferio, subestimó a una nación pequeña, dependiente  y pobre a pocas millas de sus costas.

“La Revolución significa: la verdadera justicia, que permite a los hombres adquirir los conocimientos que sirvan para trabajar en beneficio de los demás”.

"¡Esta Revolución es del pueblo! Y es al pueblo a quien le corresponde defenderla; es al pueblo a quien le corresponde preservarla de vicios, de injusticias y de errores; es al pueblo a quien le corresponde imponer ese espíritu de justicia y de rectitud, y es solo el pueblo quien puede imponerlo".

“El revolucionario es una síntesis de la sensibilidad humana, del sentimiento natural de rechazo a la injusticia y a la opresión”.

“¡Es deber del pueblo, es deber de la Revolución, es deber de la patria, abrirle paso a la inteligencia, abrirle oportunidad a la inteligencia, abrirle paso a la vocación, abrirle paso a la virtud y al mérito!”

“Los valores que defendemos son muy sagrados, son muy altos, son muy poderosos, son los valores de la patria, son los valores de la Revolución, son los valores del socialismo son los valores de la justicia, son los valores de la igualdad, son los valores de la dignidad y del honor del hombre. Esos valores tienen un peso tremendo”.