“A lo largo de toda su vida la Revolución instruyó al pueblo, formó cientos de miles de maestros, médicos, científicos, intelectuales, artistas, informáticos y otros profesionales universitarios y posgraduados en decenas de carreras. Esa riqueza atesorada permitió reducir la mortalidad infantil a mínimos no imaginables en un país del Tercer Mundo y elevar las perspectivas de vida y el promedio de conocimiento de la población a niveles de noveno grado.”
“Si el imperio lograra obtener de nuevo el control de Cuba, no quedaría una sola de las escuelas de estudios superiores creadas por la Revolución para ofrecer ese derecho a todos los jóvenes; enviaría a la mayoría a cortar caña; es su política declarada. Trataría de robar los talentos artísticos y científicos ya creados, como hace con los demás países de nuestro hemisferio.