“Subestiman la más colosal tarea de la Revolución, su obra educacional, el cultivo masivo de las inteligencias. Sostienen la necesidad de personas capaces de vivir realizando trabajos simples y rudos. Subestiman los resultados y exageran los gastos en inversiones científicas. O algo peor: se ignora el valor de los servicios de salud que Cuba presta al mundo, donde en realidad, con modestos recursos, la Revolución desnuda el sistema impuesto por el imperialismo, que carece de personal humano para llevarlo a cabo.”
“El imperialismo jamás podrá aplastar a Cuba.”
“Utilizaremos la computación no para fabricar armas de destrucción masiva y exterminar vidas sino para transmitir conocimientos a otros pueblos. Desde el punto de vista económico, el desarrollo de las inteligencias y las conciencias de nuestros compatriotas, gracias a la Revolución, nos permiten no sólo cooperar con los pueblos que más lo necesitan sin costo alguno, sino también exportar servicios especializados, incluidos los de salud, a países con más recursos que nuestra patria. En ese terreno Estados Unidos no podría competir jamás con Cuba.”
“No albergo la menor duda de que nuestro pueblo y nuestra Revolución lucharán hasta la última gota de sangre para defender estas y otras ideas y medidas que sean necesarias para salvaguardar este proceso histórico. El imperialismo jamás podrá aplastar a Cuba. La Batalla de Ideas seguirá adelante.”
"(…) José Martí, Apóstol de la Independencia, genio de las ideas y de las ideas más nobles que puedan concebirse, Héroe Nacional de nuestra patria, cuyas ideas inspiraron a la Generación del Centenario, y hoy inspiran e inspirarán cada vez más a todo nuestro pueblo.”
“Nuestra Revolución puede convocar a decenas de miles de médicos y técnicos de la salud. Puede convocar de forma igualmente masiva a maestros y ciudadanos dispuestos a marchar a cualquier rincón del mundo, para cualquier noble propósito. No para usurpar derechos ni conquistar materias primas.”
“Obama en su discurso atribuye a la Revolución Cubana un carácter antidemocrático y carente de respeto a la libertad y los derechos humanos. Es exactamente el argumento que, casi sin excepción, utilizaron las administraciones de Estados Unidos para justificar sus crímenes contra nuestra patria. El bloqueo mismo, por sí solo, es genocida. No deseo que los niños norteamericanos se eduquen en esa bochornosa ética. La revolución armada en nuestro país no habría sido tal vez necesaria sin la intervención militar, la Enmienda Platt y el coloniaje económico que esta trajo a la isla.
“...hemos tenido mucha desorganización en la construcción, y hemos sido deficientes. Yo realmente siento vergüenza por la lentitud de muchas obras. Ese sector debe organizarse muy seriamente, superando las debilidades que hay en muchas partes. Se trata de una actividad sin duda atrasada, en que la exigencia a organismos, constructores y otras partes responsabilizadas con la tarea, deberán elevarse.
“Afortunadamente nuestro proceso cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución. Algunos casi niños se incorporaron a los combatientes de las montañas y después, con su heroísmo y sus misiones internacionalistas, llenaron de gloria al país. Cuentan con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo. Dispone igualmente nuestro proceso de la generación intermedia que aprendió junto a nosotros los elementos del complejo y casi inaccesible arte de organizar y dirigir una revolución.”
“Radio Martí, Televisión Martí y otras formas sofisticadas de agresión mediática son insultos al nombre del Apóstol de la Independencia, con lo que tratan de humillar al pueblo cubano y destruir su resistencia.
Un diluvio de discursos y mentiras se enfilan contra Cuba. Habla McCain, candidato de Bush a la Presidencia del imperio; habla el propio Bush. ¿Contra quién? Contra Martí. ¿En nombre de quién? De Martí.”