“A punto estuvo de producirse una guerra mundial nuclear por el empecinamiento del imperio, empecinamiento que todavía no ha abandonado. No acaba de comprender que destruir esta Revolución defendida por este pueblo es un imposible, y no solo por la fuerza física de nuestros combatientes, sino por su fuerza moral, por su voluntad de vencer o morir, por la voluntad de defender un proceso histórico y revolucionario que nos ha dado todo lo que hoy tenemos”.
“Nosotros no le tenemos que pedir perdón a nadie. Lo que hemos hecho, lo hemos hecho muy conscientes, y sobre todo muy convencidos de nuestros derechos a hacerlo”.
“Ningún gobierno revolucionario que llega al poder quiere problemas internacionales. Lo que quiere es invertir su esfuerzo en resolver sus problemas propios, lo que quiere es llevar adelante un programa, como lo quieren los gobiernos que realmente están interesados en el progreso de su país”.
“Como revolucionario no puedo menos que alegrarme, porque pienso que en el mundo no solo debe desaparecer la explotación de unas naciones por otras sino también toda forma de explotación del hombre por el hombre”.
“La fortaleza de la Revolución dependerá de nosotros mismos, el avance de la Revolución dependerá de nosotros mismos, las dificultades mayores o menores que tenga la Revolución dependerán de nadie más que de nosotros mismos”.
“El futuro pertenece a la libertad, a la justicia; el futuro pertenece a los pueblos. Los pueblos revolucionarios debemos unirnos y nos uniremos; los pueblos revolucionarios debemos apoyarnos y nos apoyaremos”.
“Cuando una causa es justa, cuando una revolución se apoya en el pueblo y en las masas, es invencible”.
“Luchemos contra el egoísmo, la vanidad y la estéril ambición de gloria, que son víboras devoradoras de almas humanas; llevemos las ideas y la conciencia, siempre cuesta arriba, junto a nuestros gloriosos antecesores”.
“Nadie tiene más confianza que nosotros en nuestro país, en la Revolución, en su obra, en la clase de pueblo con que se cuenta”.
“Las proezas que ya nuestro país puede hacer en el campo de la medicina, el capital humano enorme con que cuenta no lo tiene ningún país del mundo; profesionales capaces de viajar a cualquier lugar del mundo por difícil que sea, que no los tienen los demás”.