“Una revolución es el triunfo de la virtud sobre el vicio, es el triunfo del honor sobre la deshonra, es el triunfo de la integridad moral y patriótica contra el mercenarismo y el vicio”.
“Es fabuloso el camino que se abre hacia la formación de sensibilidad y apreciación de las artes entre los más jóvenes y hacia el ambicioso propósito de crear una cultura general integral masiva en nuestro pueblo”.
“Quien conozca la realidad del mundo, sabe que lo que nuestro pueblo está haciendo hoy es una proeza. Esa proeza se la debemos al socialismo, esa proeza se la debemos a la unidad de nuestro pueblo, esa proeza se la debemos al espíritu revolucionario de nuestro pueblo”.
“La Revolución nos inculcó a todos la idea de la fraternidad y la solidaridad humana. A todos nos hizo hermanos entrañables en los que la sangre de uno pertenece a todos y la sangre de todos pertenece a cada uno de los demás. Por eso el dolor es de todos, el luto es de todos, pero la invencible y poderosa fuerza de millones de personas es nuestra fuerza.
“Los países capitalistas europeos, saturados de capacidad productiva y mercancías, desesperadamente necesitados de mercados para evitar paros de obreros y los especializados en servicios, ahorristas que pierdan su dinero y campesinos arruinados, no están por tanto en situación de imponer condiciones y soluciones al resto del mundo. Así lo proclaman los líderes de importantes países emergentes y de los que, pobres y saqueados económicamente, son víctimas del intercambio desigual”.
“Hace falta que jóvenes internacionalistas y revolucionarios, capaces de sentir y actuar, recojan para la historia las páginas que ha sido capaz de protagonizar el pueblo cubano”.
“Todos somos parte de algo mucho mayor que nosotros, que es la patria, el pueblo; nuestras vidas son parte de la vida infinita e inmortal de la nación cubana y de nuestro pueblo revolucionario”.
"Y si de confesiones se trata, cuando terminé en esta universidad yo me creía muy revolucionario y, simplemente, estaba iniciando otro camino mucho más largo. Si yo me sentía revolucionario, si me sentía socialista, si había adquirido todas las ideas que hicieron de mí, y no podía haber ninguna otra, un revolucionario, les aseguro con modestia que hoy me siento diez veces, veinte veces, tal vez, cien veces más revolucionario de lo que era entonces. Si entonces estaba dispuesto a dar la vida, hoy estoy mil veces más dispuesto a entregar la vida que entonces".
"Haciendo abstracción de los problemas que hoy angustian a la especie humana, nuestra Patria tuvo el privilegio de ser cuna de uno de los más extraordinarios pensadores que han nacido en este hemisferio: José Martí.
“Los cubanos podemos sentirnos orgullosos de estar muy conscientes de la responsabilidad histórica adquirida por nuestro pueblo en su larga lucha por la libertad y la justicia”.