“Y gracias a los hombres que en condiciones muy adversas, a los hombres que en la era republicana libraron una lucha desigual contra la penetración yanki, hombres que arrancan desde Juan Gualberto Gómez y Sanguily, que se opusieron tenazmente a esa penetración, hasta los hombres que en las décadas del 20 y del 30 se inmolaron y cayeron luchando para que sobreviviera la nacionalidad cubana, el espíritu nacional cubano, para que el alma nacional no fuese absorbida por el extranjero poderoso; gracias a esos, a esa obra de generaciones, a esa tradición, nosotros hemos podido cosechar esta madur
“A nuestro país, en su condición de Estado revolucionario, le resulta posible consagrar una gran parte de la batalla a esa lucha por el futuro, a esa lucha contra la globalización neoliberal que nos aplasta a todos y que amenaza con aplastarnos a todos. No es la lucha contra la globalización como fenómeno inexorable; es la lucha por una globalización humana y una globalización justa”.
“Los revolucionarios siempre lucharon para el futuro. Máximo Gómez y Martí lucharon para el futuro. Cuando Martí murió allí en Dos Ríos, sabía que estaba muriendo por un futuro; su preocupación no era ver el fruto de todo aquello. Habría sido extraordinariamente útil su presencia más tiempo. Muere en la flor de la juventud, puede decirse; cuando más estaba produciendo su talento. Ellos estaban luchando por un futuro”.
“(…) soy optimista sobre bases racionales y sólidas. Me inquieta el futuro, pero también creo cada vez más que la solución está al alcance de nuestras manos, si logramos hacer llegar la verdad a un número suficiente de personas entre los miles de millones que pueblan el planeta”.
“Lo que define a una revolución es tanto el apoyo de los más sanos, de los sectores más sanos de un país, como el odio de los sectores más envilecidos y más corrompidos”.
“(…) lo que define la pureza de una revolución, la hermosura de una revolución y el atractivo de una revolución, el brillo como de sol de una revolución, es la actitud de los jóvenes ante las revoluciones”.
“Compórtense siempre como jóvenes conscientes de la tarea que los espera, como jóvenes conscientes de una nueva etapa en la historia del hombre”.
“Los pueblos tienen que luchar para proteger no ya su economía, sus derechos; tienen que luchar para defender su propia supervivencia”.
"Hay que levantar el espíritu de lucha de los pueblos, su voluntad de resistir; hay que hacerlos tomar conciencia de que tienen que irse preparando para nuevos conceptos, una nueva concepción del mundo, un nuevo orden económico mundial verdaderamente justo, que es lo que debe resultar de la lucha de los pueblos".
“¡Nuestra independencia, nuestros principios y nuestras conquistas sociales los defenderemos con honor hasta la última gota de sangre, si somos agredidos!”