"(...) cuando en un pueblo pelean los hombres y pueden pelear las mujeres, ese pueblo es invencible."
"Lo que tenemos es que llevar a cabo una lucha unida; tenemos que trabajar unidos por formar conciencia, por sembrar ideas."
"Nuestro país vive de valores. Ha resistido por valores, librando no solo batallas económicas, sino también en el terreno de la lucha contra el terrorismo, los atentados."
"Tengo la más absoluta convicción de que por la fuerza no se resolverá ese problema. Tengo la más absoluta convicción de que todas las tecnologías militares se estrellan contra la voluntad de resistencia de cualquier pueblo decidido a luchar. Tengo la convicción, como la tenemos con relación a nuestro propio país, de que a un pueblo dispuesto a luchar, ninguna potencia, por poderosa que sea, puede doblegarlo".
"Lucharemos por nuestro pueblo y por la humanidad. Y nuestra voz puede llegar y llegará muy lejos".
"Los pueblos lucharán, las masas desempeñarán importante y decisivo papel en esas luchas, que en el fondo será su respuesta a la pobreza y los sufrimientos que les han sido impuestos; mil formas creadoras e ingeniosas de presión y acción política surgirán."
"Tampoco es nuestra culpa o nuestro mérito que para el pueblo de hoy y de mañana la lucha iniciada el Primero de Enero tenga que convertirse inexorablemente en una lucha junto a los demás pueblos por los intereses de toda la humanidad. Ningún pueblo por sí solo, por grande y rico que sea —menos aún un mediano o pequeño país—, puede resolver por sí mismo y por sí solo sus problemas".
"Dejando de mencionar otros muchos acontecimientos inolvidables, en ninguna de las ocasiones mencionadas de nuestras luchas experimenté tan intensa emoción como cuando al abrirse la puerta del pequeño avión que los trajo de Estados Unidos, después de tantos meses de batallar sin tregua, vi emerger a las 7:53 de la tarde del 28 de junio las figuras de Juan Miguel y Elián. Un pequeño niño y un humilde padre cubano a quienes muy pocas personas conocían hace apenas unos meses, volvían convertidos en gigantes símbolos morales de nuestra patria".
"Es deber de la nueva generación de hombres y mujeres revolucionarios ser modelo de dirigentes modestos, estudiosos e incansables luchadores por el socialismo. Sin duda constituye un difícil desafío en la época bárbara de las sociedades de consumo, superar el sistema de producción capitalista, que fomenta y promueve los instintos egoístas del ser humano".
"La Revolución no solo ha hecho una obra en lo material, ha hecho una obra en la conciencia, en el alma de la gente, preparando al ser humano, que debe ser el ser humano del mañana, del futuro, y luchando contra la mentira, luchando contra la más sucia y grosera propaganda, luchando contra los bloqueos, y luchando contra el hostigamiento para tratar de debilitar la Revolución, para tratar de debilitar su moral, su conciencia".