“Un día habrá que levantarles un monumento a los educadores, como habrá que levantarle un monumento gigantesco a todo el pueblo, aunque no se pueda hacer el monumento que merecen de piedra, o de mármol, o de acero. Hay algo más duro que todo eso y más duradero, porque un monumento material puede ser destruido, lo que no podrá ser destruido jamás es la página de la historia que ustedes han escrito”.
“Con nuestra vergüenza, con nuestra dignidad, con nuestro honor, con nuestro patriotismo, con nuestra conciencia revolucionaria, con nuestro espíritu, seremos capaces de vencer cualquier obstáculo que pueda sobrevenir. Pero de hecho, ya nuestro pueblo —podemos decirlo con orgullo— está escribiendo una página histórica sin precedente”.
“La Revolución realiza una tarea ennoblecedora del hombre, dignificadora del hombre y sus mejores valores. Es precisamente la Revolución, la Revolución que busca una sociedad justa, un modo de vida superior, una sociedad más elevada, la que pone en sus niveles más altos los valores patrióticos y los valores humanos. El derecho del hombre a adquirir una cultura, a una escuela, a trabajar, a vivir. El derecho del hombre a la verdadera felicidad”.
"Estamos obligados a un esfuerzo cada vez mayor para ser más eficientes, para lograr más éxitos, para resolver nuestros problemas fundamentales, para consolidar lo que hemos alcanzado, para seguir siendo ejemplo para el mundo, no solo ejemplo de lo que somos, sino ejemplo de lo que no estamos dispuestos a ser. Ejemplo no solo de los que marchan hacia adelante, sino ejemplo de los que jamás retrocederán”.
“Hoy puede decirse con mucha más justicia que un pueblo que está dedicado todo al estudio es un pueblo que necesariamente tiene un magnífico porvenir, es un pueblo que inevitablemente tendrá un grandioso porvenir”.
“Son las ideas las que nos unen, son las ideas las que nos hacen pueblo combatiente, son las ideas las que nos hacen, ya no solo individualmente, sino colectivamente, revolucionarios, y es entonces cuando se une la fuerza de todos, cuando un pueblo no puede ser jamás vencido y cuando el número de ideas es mucho mayor; cuando el número de ideas y de valores que se defienden se multiplican, mucho menos puede un pueblo ser vencido”.
“En nuestro país la fuerza de la Revolución está en la unidad, ¡la fuerza de la Revolución está en la unidad! ( ...) Pero creemos que hay que tener conciencia muy clara de la importancia que tiene la unidad de la fuerza revolucionaria”.
“Hoy, desde luego, la preocupación principal de nuestro pueblo y de nuestro planeta es que sea preservada la paz, sin la cual el mundo marcharía hacia un fatal abismo. Y por esa paz lucharemos con valentía, honor y dignidad, como lo hemos hecho siempre”.
“(…) sólo sobreviven las ideas justas defendidas con valor, dignidad y firmeza”.
“Nosotros tenemos que crear ese tipo de hombre y la sociedad inculcarle tal carácter con su educación y con su ejemplo. Y desde la escuela ir formando esa nueva generación. Hay que pensar en una generación de productores”.