“Hoy puede decirse con mucha más justicia que un pueblo que está dedicado todo al estudio es un pueblo que necesariamente tiene un magnífico porvenir, es un pueblo que inevitablemente tendrá un grandioso porvenir”.
“No habrá sociedad más libre, no habrá sociedad superior, no habrá sociedad más justa, no habrá sociedad más humana, no habrá sociedad más feliz. Ese es el camino que la Revolución traza, ese es el objetivo que la Revolución busca; y lo busca con tesón, con fe, con esfuerzo, con trabajo, con sacrificio, sin demagogia, sin falsas promesas”.
"La Revolución abrió el camino de la justicia, la Revolución abrió el camino de la verdad, la Revolución abrió el camino del porvenir. Ese es el camino que sigue hoy con orgullo, con satisfacción y con firmeza nuestro pueblo."
"Y ese es el ideal a que nosotros aspiramos. Ese es el único camino mediante el cual un país puede llegar lejos: trabajando, distribuyendo de manera justa las riquezas, el producto del trabajo; distribuyéndolo entre los que lo necesitan".
“(…) Porque quienes no estuvieran interesados en la revolución sino en impedir las revoluciones, quienes no estuvieran interesados en la justicia sino en medrar y enriquecerse de la injusticia, no podrían estar jamás interesados en enseñar a un pueblo su hermosa historia, su justiciera revolución, su heroica lucha en pro de la dignidad y de la justicia.”
“Si tan siquiera comprendemos que estamos llamados a ser ejemplo para todo un continente y que estamos llamados a ser faro para decenas y cientos de millones de hombres, el más elemental sentido del deber revolucionario nos obliga a tenerlo presente; no ya trabajar solo para el porvenir nuestro, trabajar por una idea, trabajar por una causa, que es la causa de la justicia, que es la causa de la verdad. Y los revolucionarios tenemos que saber comportarnos como abanderados de esas causas”.
“La Revolución realiza una tarea ennoblecedora del hombre, dignificadora del hombre y sus mejores valores. Es precisamente la Revolución, la Revolución que busca una sociedad justa, un modo de vida superior, una sociedad más elevada, la que pone en sus niveles más altos los valores patrióticos y los valores humanos. El derecho del hombre a adquirir una cultura, a una escuela, a trabajar, a vivir. El derecho del hombre a la verdadera felicidad”.
"La cultura humana empieza por la justicia entre los hombres, la hermandad entre los hombres, la solidaridad entre los hombres".
“La cultura humana empieza por la justicia entre los hombres, la hermandad entre los hombres, la solidaridad entre los hombres. La cultura empieza por poner al hombre en el centro, el objetivo del esfuerzo. Y no se puede llamar culta una sociedad que convierte al hombre en un instrumento, en un objeto”.
“En todas partes el fascismo no pudo dominar a los pueblos, ni en Bulgaria ni en los demás pueblos de Europa, y en todas partes a la vanguardia estaban los comunistas, porque defendían la patria, defendían al proletariado, defendían la causa justa”.
“Solo un pueblo que defiende una causa muy justa: la causa de su libertad, de su independencia, de sus derechos más sagrados, pero además un pueblo poseído de un profundo patriotismo y de un extraordinario espíritu revolucionario, puede ser capaz de realizar esa proeza histórica”.
"El Partido lo resume todo. En él se sintetizan los sueños de todos los revolucionarios a lo largo de nuestra historia; en él se concretan las ideas, los pricipios y la fuerza de la Revolución; en él desaparecen nuestros individualismos y aprendemos a pensar en términos de colectividad; él es nuestro educador, nuestro maestro, maestro guía y nuestra conciencia vigilante, cuando nosotros mismos no somos capaces de ver nuestros errores, nuestros defectos y nuestras limitaciones; en él nos sumamos todos y entre todos hacemos de cada uno de nosotros un soldado espartano de la más justa de las causas y de todos juntos un gigante invencible."
Informe Central presentado al I Congreso del Partido Comunista de Cuba, La Habana, 17 de diciembre de 1975