“(...) La justicia la aplicábamos, sí, no importa cuán severa fuera, pero mediante ley. Jamás ningún combatiente revolucionario mancilló su dignidad usando la violencia física, es decir, torturando a un prisionero.”
“El futuro pertenece a la libertad, a la justicia; el futuro pertenece a los pueblos. Los pueblos revolucionarios debemos unirnos y nos uniremos; los pueblos revolucionarios debemos apoyarnos y nos apoyaremos”.
"Somos infinitamente más poderosos que el imperialismo y sus servidores, porque somos portadores del progreso social y abanderados de la justicia. La historia está de nuestra parte, nuestras ideas científicas y justas son invencibles".
“Ningún dinero podrá comprar el porvenir, porque el porvenir está en la justicia, está en nuestras conciencias y en la solidaridad honesta y fraternal de nuestros pueblos. La solución de los problemas económicos de nuestros países requiere un esfuerzo extraordinario, responsable, consciente y serio de carácter mundial”.
“Si se trata de defender esos principios, si se trata de defender la independencia y el papel propio, prestigioso, solidario y cada vez más constructivo e influyente en la vida internacional de los no alineados, para que se escuche la voz enérgica y justa de nuestros pueblos, Cuba estará en la primera línea de la defensa de estos principios”.
“Los Países No Alineados insistimos en que es necesario eliminar la abismal desigualdad que separa a los países desarrollados y a los países en vías de desarrollo. Luchamos por ello para suprimir la pobreza, el hambre, la enfermedad y el analfabetismo que padecen todavía cientos de millones de seres humanos. Aspiramos a un nuevo orden mundial, basado en la justicia, la equidad y la paz (…)”
“Martí dijo que una idea justa desde el fondo de una cueva podía más que un ejército. Y nosotros decimos que es todavía más poderosa esa idea justa cuando la defiende un hombre con un fusil en la mano. Y eso somos nosotros, millones de hombres defendiendo una idea justa, con muchos fusiles en las manos”.
“Nos gustaría una Iglesia unida, apoyando las justas reivindicaciones de los pueblos del Tercer Mundo y de toda la humanidad, y, de modo especial, las de América Latina, donde están o estarán en breve tiempo, al ritmo de crecimiento que llevamos, la mayoría de los católicos del mundo y también los más pobres”.
"Con la Revolución ha ido desapareciendo una de las formas de discriminación más injusta que había: la discriminación de la mujer, esa de la cual no se hablaba, pero que estaba latente, subsistía y pesaba de una manera tremenda sobre la mujer en nuestro país."
“Hay muchas cosas nuevas en este mundo, no podemos seguir siempre con esquemas, con clichés, con interpretaciones sectarias, estrechas; tenemos que abrir bien los ojos, poner luz larga, ver las realidades, si es que queremos una sociedad más justa, una sociedad realmente más justa”.
"Nuestro mundo se encuentra ante dos mortales y nunca antes conocidos dilemas: la paz o la autodestrucción total; un orden económico internacional justo o el más espantoso destino para la inmensa mayoría de los pueblos de la Tierra aquí representados, aun cuando hubiese paz."
“La Revolución no olvida absolutamente a nadie; no olvida a uno solo en absoluto, sea ciego, sea sordomudo, tenga los problemas de cualquier tipo que tenga, lo mismo de carácter físico que mental; no olvida absolutamente a uno solo.”