"(...) tenemos que unirnos no solo los del Caribe y los de Centroamérica, sino también unirnos con Suramérica, ellos lo necesitan tanto como nosotros (...)"

"Nosotros somos un pueblo pequeño, pero con millones de gente que han de andar unidas empujando en una misma dirección, halando en una misma dirección. La Revolución es una inmensa carreta que todos tenemos que llevarla sobre nuestros hombros, cargarla, arrastrarla. Es de locos que nos pongan como individuos o como yuntas a halar cada uno en una dirección diferente."

“Como latinoamericanos lo que tenemos que hacer es tratar de colaborar con Colombia, con el país; ayudar al país a alcanzar una paz justa, una paz que beneficie a todos, desde luego”.

“La suma de todas nuestras culturas sería una enorme cultura y una multiplicación de nuestras culturas. La integración no debe afectar, sino enriquecer la cultura de cada uno de nuestros países.”

“Unión, integración y justicia significa la posibilidad de preservar todo lo que amamos. Cultura, patria que nunca dejaría de existir, aunque lleguemos al máximo de unión y desintegración”.

"Lo que tenemos es que llevar a cabo una lucha unida; tenemos que trabajar unidos por formar conciencia, por sembrar ideas."

“(…) estos no son tiempos de pensar en la propia patria; hay que pensar en términos de la patria latinoamericana y caribeña, esa que está representada aquí también a través de la OCLAE”.

“La integración para América Latina y el Caribe es fundamental. Sólo unidos podremos renegociar las condiciones de nuestro papel en este hemisferio. Digo lo mismo con relación a la necesidad de unir los esfuerzos de los países del Tercer Mundo frente al poderoso e insaciable club de los ricos”.

“La unidad, la dignidad y la integración racional y solidaria constituyen el único camino para enfrentar los desafíos comunes del mundo globalizado, desigual y excluyente, que nos amenaza a todos”.

“Nuestra sólida unidad y el carácter de nuestro sistema político, económico y social harán posible la meta que nos proponemos. Ocuparemos ineludiblemente el primer lugar del mundo en el campo de la salud, cuyos nobles y humanos beneficios estarán al alcance de todos nuestros compatriotas en centros de salud que serán de excelencia, sin pagar un solo centavo”.

“Unámonos entonces los excluidos de siempre, para fundar un orden mundial justo, equitativo y sostenible. Preservemos y pongamos al servicio de los pueblos a las Naciones Unidas. Defendamos la paz. Luchemos por nuestros derechos, conscientes de que nada nos será donado de gratis.”