"¿Con qué justificación pueden los imperialistas pretender destruir esta obra de progreso, de avance? Y no de simple progreso y de avance, sino de progreso heroico bajo la “espada de Damocles” de los imperialistas, de avance heroico frente a todo su poderío, frente a todos sus recursos. Porque hay que decir, hay que recalcar que todo esto se ha hecho, pero se ha hecho a pesar de que un poder reaccionario tan grande como el del imperialismo yanki ha estado tratando de impedirlo, ha querido impedirlo".
"Y esta obra de la Revolución —como toda la obra revolucionaria que nosotros podemos proclamar con verdadera satisfacción— ha tenido que realizarse en condiciones difíciles, en medio de un proceso revolucionario, en medio de las agresiones, de la hostilidad, de la acción de los elementos reaccionarios, de los elementos retrógrados y de la acción del imperialismo".
"Nosotros estamos seguros de que saldremos adelante, años más, años menos; estamos seguros de que venceremos nuestras dificultades, sacrificios más, sacrificios menos; estamos seguros de que el imperialismo no podrá derrotarnos, porque en este país jamás habrá vencidos. Podrá haber caídos, muertos, pero no vencidos".
"Si un día los imperialistas yankis, haciendo uso de todas sus fuerzas y recursos, se decidieran a destruir este país, lo más que podrían decir es: ¡Lo hemos destruido, pero no lo hemos derrotado!"
"Nuestro país afronta circunstancias difíciles, grandes riesgos. No hay que meter la cabeza como el avestruz, en un hoyo, sino hay que ver las cosas como son. Nuestro país atraviesa una etapa de riesgos, de grandes peligros. Nosotros tenemos, por un lado, el imperialismo yanki, la potencia más agresora, más agresiva, más poderosa del imperialismo, que se ha trazado como propósito fundamental destruir esta Revolución. Y, por otra parte, circunstancias que son adversas y desfavorables al movimiento revolucionario mundial."
"La lucha de los pueblos por su soberanía y su independencia, es la lucha por la paz. Consideramos, sí, la paz objetivo fundamental de la humanidad. Luchemos por ella siguiendo los caminos de la soberanía nacional, de la liberación frente a los explotadores y frente a los imperialistas; luchando frente a la explotación imperialista, luchamos por la paz".
"Somos enemigos de la guerra, y son los imperialistas los que les imponen a la humanidad las guerras. Y cuanto más fuertes se sientan, más peligrosos serán. Y por eso, cada pueblo que lucha por su soberanía y por su independencia, defiende la paz. Así pensamos nosotros, los revolucionarios cubanos, estrechamente unidos".
“Por encima de las mentiras y calumnias, por encima de la represión y de la fuerza, de la propaganda y de los crímenes imperialistas, los obreros y campesinos cubanos dieron sepultura para siempre, como verdadero cadáver que no podrá volver a resucitar más, a la sociedad capitalista.”
“Es verdad que aún estamos bajo el bloqueo imperialista; es verdad que los imperialistas tratan de estrechar ese bloqueo, y que no sabemos cuán largo tiempo tendremos que resistir esa situación. ¡Y la resistiremos! ¡porque nuestra bandera revolucionaria no se plegará jamás! ¡porque la frente alta de esta nación no se doblegará jamás! Porque afrontaremos los riesgos que sean necesarios cuanto tiempo sea necesario; afrontaremos los sacrificios que sean necesarios, cuanto tiempo sea necesario. Porque nosotros asumimos las responsabilidades plenas de nuestra conducta, de nuestra historia, de nuestra Revolución”.
"Veinte veces peor que el huracán “Flora” para Cuba y para el mundo, son los imperialistas yankis".
“Y así el imperialismo se llena de oprobio y se gana el odio universal, la condenación universal, y se quedan cada vez más solos en su papel de bandidos internacionales, de criminales internacionales, de criminales de guerra (…)”
“Eso es lo que hace el imperialismo: corromper, llevar a los seres humanos al peor grado de abyección, y además, a lo absurdo: países subdesarrollados, explotados, sin escuelas, sin hospitales, sin trabajo, sin desarrollo económico, movilizados sus gobiernos títeres y los sindicalistas amarillos para imponer un boicot (…)”